/ jueves 29 de octubre de 2020

¡Cristo es la respuesta!

Cumpliendo el Plan de Dios

para Nuestras Vidas

Éxodo: 1:15 al 21

Hay una historia en la Biblia que siempre ha llamado mi atención acerca de cumplir el plan de Dios para nuestra vida; qué necesitamos hacer, y lo que vendrá como resultado de hacer la voluntad de Dios.

Lo primero que es necesario entender, es que Dios tiene un gran propósito para cada uno de nosotros, no estamos en esta vida por accidente, por azar, por destino, por coincidencia. Lo cierto es que Dios tiene un plan y un propósito para cada quien. En el pasaje de Éxodo 1: 15 al 21, , se nos habla de unas parteras del pueblo de Israel, a las cuales, el rey de Egipto les había dado la orden de que cuando asistieran a las hebreas en sus partos y vieran el sexo, si era niño que lo mataran, , y si era niña que viviera; esto con la finalidad de que el pueblo de Israel se siguiera multiplicando en Egipto, y así evitar que llegaran a ser más que los egipcios y en un momento dado tomaran el control y dejar de ser esclavos; más sin embargo, la Biblia nos dice que las parteras temieron a Dios y no hicieron como les mandó el rey de Egipto, sino que preservaron la vida de los niños.

Lo primero que deseo comentar, es que para cumplir el propósito de Dios en nuestras vidas, es necesario tener temor de Dios; las parteras imagino que tuvieron temor del Faraón en cuanto no obedecer su mandato, pero su temor de Dios pudo más. Hay gente que no va a llevar acabo el propósito del Señor, precisamente porque quizá van a tener temor de muchas cosas, del que dirán, del quedar mal con otros, de ir contra la corriente, de las circunstancias; pero insisto, antes de cualquier cosa, es necesario el temor de Dios, el cual es un amor reverente, un respeto, un deseo de darle honor antes que nada, pero también miedo de las circunstancias que vendrán, si nos revelamos a lo que Él quiere de nuestras vidas, pues en Isaías 8:13, dice: “A Jehová de los ejércitos, a él santificad, sea él vuestro temor, y él sea vuestro miedo.”

Siguiendo con el pasaje de Éxodo 1:20 dice: “Y Dios hizo bien a las parteras”; y es que como un resultado de nosotros para cumplir el propósito divino, es que Dios nos hará bien, es decir, él nos va a bendecir; y si algo necesitamos en nuestra vida, es el favor de Dios, no es que haciendo su voluntad nos va a ir mal, no es que nos va a perjudicar, o sea para complicarnos la existencia; es ahí donde Dios nos hará bien, y sé que va a ver un precio que pagar, un riesgo que correr, como sucedió con las parteras, pero al final valdrá la pena el tener el bien de Dios en nuestra vida.

Las cosas no terminan ahí, pues el versículo 20 continua diciendo y el pueblo se multiplicó y se fortaleció en gran manera. Que dicha es que por nosotros hacer lo que Dios quiere, seamos bendición a otros; y es que las parteras decidieron hacer la voluntad del Señor, y como resultado, el pueblo siguió teniendo hijos y eso les trajo fortaleza. Es bien lamentable, que por nuestra causa otros resulten perjudicados, que otros salgan afectados; qué pena y qué vergüenza, qué desgracia; pero qué bendición será que Dios nos use para traer bien y provecho a la vida de otros.

Al final del versículo 21, dice que por causa de lo que hicieron las parteras, Dios prosperó a sus familias. Estoy convencido que hay algo muy especial cuando somos bien a la vida de otros, pero hay algo muy especial cuando se trata de nuestros seres queridos, la familia, y eso va a pasar en nosotros al cumplir el plan de Dios.

Iglesia Bíblica Bautista

Calle Nube 560, Colonia Garita de Jalisco. Tel. 841-5387 www.ibbslp.org.mx

Horario. Domingo 10:00 A.M. y 12:00 P.M. 6:00PM; Miércoles 7:00 P.M.

Cumpliendo el Plan de Dios

para Nuestras Vidas

Éxodo: 1:15 al 21

Hay una historia en la Biblia que siempre ha llamado mi atención acerca de cumplir el plan de Dios para nuestra vida; qué necesitamos hacer, y lo que vendrá como resultado de hacer la voluntad de Dios.

Lo primero que es necesario entender, es que Dios tiene un gran propósito para cada uno de nosotros, no estamos en esta vida por accidente, por azar, por destino, por coincidencia. Lo cierto es que Dios tiene un plan y un propósito para cada quien. En el pasaje de Éxodo 1: 15 al 21, , se nos habla de unas parteras del pueblo de Israel, a las cuales, el rey de Egipto les había dado la orden de que cuando asistieran a las hebreas en sus partos y vieran el sexo, si era niño que lo mataran, , y si era niña que viviera; esto con la finalidad de que el pueblo de Israel se siguiera multiplicando en Egipto, y así evitar que llegaran a ser más que los egipcios y en un momento dado tomaran el control y dejar de ser esclavos; más sin embargo, la Biblia nos dice que las parteras temieron a Dios y no hicieron como les mandó el rey de Egipto, sino que preservaron la vida de los niños.

Lo primero que deseo comentar, es que para cumplir el propósito de Dios en nuestras vidas, es necesario tener temor de Dios; las parteras imagino que tuvieron temor del Faraón en cuanto no obedecer su mandato, pero su temor de Dios pudo más. Hay gente que no va a llevar acabo el propósito del Señor, precisamente porque quizá van a tener temor de muchas cosas, del que dirán, del quedar mal con otros, de ir contra la corriente, de las circunstancias; pero insisto, antes de cualquier cosa, es necesario el temor de Dios, el cual es un amor reverente, un respeto, un deseo de darle honor antes que nada, pero también miedo de las circunstancias que vendrán, si nos revelamos a lo que Él quiere de nuestras vidas, pues en Isaías 8:13, dice: “A Jehová de los ejércitos, a él santificad, sea él vuestro temor, y él sea vuestro miedo.”

Siguiendo con el pasaje de Éxodo 1:20 dice: “Y Dios hizo bien a las parteras”; y es que como un resultado de nosotros para cumplir el propósito divino, es que Dios nos hará bien, es decir, él nos va a bendecir; y si algo necesitamos en nuestra vida, es el favor de Dios, no es que haciendo su voluntad nos va a ir mal, no es que nos va a perjudicar, o sea para complicarnos la existencia; es ahí donde Dios nos hará bien, y sé que va a ver un precio que pagar, un riesgo que correr, como sucedió con las parteras, pero al final valdrá la pena el tener el bien de Dios en nuestra vida.

Las cosas no terminan ahí, pues el versículo 20 continua diciendo y el pueblo se multiplicó y se fortaleció en gran manera. Que dicha es que por nosotros hacer lo que Dios quiere, seamos bendición a otros; y es que las parteras decidieron hacer la voluntad del Señor, y como resultado, el pueblo siguió teniendo hijos y eso les trajo fortaleza. Es bien lamentable, que por nuestra causa otros resulten perjudicados, que otros salgan afectados; qué pena y qué vergüenza, qué desgracia; pero qué bendición será que Dios nos use para traer bien y provecho a la vida de otros.

Al final del versículo 21, dice que por causa de lo que hicieron las parteras, Dios prosperó a sus familias. Estoy convencido que hay algo muy especial cuando somos bien a la vida de otros, pero hay algo muy especial cuando se trata de nuestros seres queridos, la familia, y eso va a pasar en nosotros al cumplir el plan de Dios.

Iglesia Bíblica Bautista

Calle Nube 560, Colonia Garita de Jalisco. Tel. 841-5387 www.ibbslp.org.mx

Horario. Domingo 10:00 A.M. y 12:00 P.M. 6:00PM; Miércoles 7:00 P.M.

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