/ domingo 27 de octubre de 2019

¿Vieja yo?

¿Vieja yo? Viejos los cerros y reverdecen. Lo he dicho y seguiré diciendo hasta morir, espero llegar al día de mi partida, donde se supone es el final, máspara muchos creyentes y optimistas como yo, no es un final, sino el fin de un inicio; así que, espero llegar a ese final del inicio con acumulación de años en todo mi cuerpo, que no en mi mente o actitud, porque una cosa es hacerse viejo y otra tener un cúmulo o montón de años. Cuando me veo al espejo, como ciega a Dios gracias no estoy, percibo el cúmulo de años que llevo, años llenos de vivencias y excelentes resultados donde aprendí, disfruté, lloré, morí en vida y volví como las águilas, para renacer, para decir ¡Qué bello es vivir! Y espero que igual de bello sea partir, por eso cuando me dicen ¡Cómo has cambiado!, respondo sí, porque he adquirido la sabiduría que sólo los años y las vivencias otorgan, por eso ¿Vieja yo? Para nada, viejos los amargados y solitarios, aquellos que no aprenden a amar lo que son en el momento que viven, yo me agrado y aunque sé que hay mucho por mejorar, me acepto sabiendo que soy perfectible, sabiendo que si yo me acepto quienes estén en mi sintonía me aceptarán, ya no quiero estar rodeada de espejos mentirosos porque quiero ser asertiva y selectiva de lugares, personas, costumbres e ideologías con las que yo me identifique y pueda crecer y evolucionar para aceptar y ser aceptada entre quienes me rodean, comprendiendo sus y mis diferencias, dejando apegos no necesarios, caminando ligera de equipaje buscando almas y corazones más que cuerpos y apariencias, aún me gustan las fiestas y la fiesta, convivir con amigos verdaderos, algunos del ayer y otros del hoy queserán parte de mi pasado y futuro ayudándome a convertirme en escritor de mi propia historia sin importar el maquillaje o la cara lavada, sin estereotipos impuestos buscando en el corazón la inocencia del niño que diariamente aprende y descubre nuevos amaneceres y atardeceres, vivir sin idealizar a nada ni a nadie, ni siquiera mi vida, porque llevo en el alma juventud e inocencia, asombro y amor y procuro descubrirme diariamente para encontrar quién soy
No, no estoy vieja pues mientras mis manos puedan dar ternura, estoy viva y podré abrir mis alas cada día a una nueva vida en el aquí y ahora. No estoy vieja porque en mi rostro puedo emitir desde el alma una sonrisa para quien la pide y para quien no, no estoy vieja pues observo la simplicidad de la naturaleza y el concierto matutino de las aves que vienen a mi encuentro en mis caminatas diarias, ellos me demuestran que aún vivo y siento y me alegran mi caminar. Y si estar vieja es, porque me he convertido en un ser prudente y tal vez menos exigente hasta conmigo, entonces tal vez lo estoy y bendigo la vejez, aunque sé que no, no estoy vieja porque reescribo día con día el cuento de mi vida y la de muchos otros, porque redescubro mundos y mis deseos de aprender, viajar y dar no acaban hasta que mi reloj biológico termine. Por eso con mayor frecuencia he dejado los arrebatos que nada enseñan aprendiendo a vivir de cosas trascendentes, cultivando conocimiento y sembrando ideales entre propios y extraños, ahora he aprendido a disfrutar del café pausado y la charla de la sobremesa, a dormir con calma en este mundo turbulento, a reír y llorar cuando debo, a entregarme en cada cosa que hago, digo y vivo procurando ser congruente, a perdonarme buscando la perfección en mi imperfecta esencia, en vivir lo que me interesa a pesar que algunos no lo entiendan, a rezar sabiendo que rezar es una conversación con Dios, sabiendo que al rezar encuentro la calma del día, el regreso a la casa paterna y de los abuelos, encuentro memoria en esos rezos porque estos siempre me confortan y muestran mis limitaciones.

No, no estoy vieja, acumulo años para el Viaje final que haré en la nave del olvido, mientras siga aquí, creo y practico ser mejor diariamente para vivir creando un mundo ideal para nuestras presentes y futuras generaciones y como sigue de moda JoséJosé, aunque lo ocurridoen Culiacán opacara su escándalo, no siempre ya lo pasado es pasado y probablemente este pasado ocurrido en esa bella ciudad sea difícil de olvidar, pues aunque en esta vida hasta el amor acaba y lo que fue no será, si puede repetirse pues difícilmente se logra renunciar a ti, mi Mexico vapuleado y querido, ya que no es lo mismo amar que querer y muchos mexicanos no saben la diferencia, asi que aunque nos demos un tiempo y partamos queriendo emigrar en esa nave del olvido, lo que nos queda de recuerdo es esa necesidad de volver a amar y amarnos, como mexicanos tenemos muchas heridas que cerrar y al paso que vamos dudo que lo logremos y como vieja no soy necesito reinventarme una vez más, detenerme para rescatar mi alma, convencerme y perdonarme para aceptarme y ser feliz no por un rato sino por siempre, reconociendo que no existen errores si se aprenden las lecciones, que las situaciones de conflicto no son problemas cuando aprendemos a aceptarlas, analizarlas y resolverlas para convertirlas en bendiciones, he aprendido que no soy vieja porque no existen finales ya que estos se convierten en transformaciones que nos ofrecen mejores tiempos y como soy energía pura, no puedo ser vieja, pues esta nunca se acaba mientras la alimente con el espíritu del alma, mientras reconoces si tú eres o no viejo, te deseo feliz domingo y excelente semana agradeciéndote tu lectura y comentarios en angeldesofia@yahoo.mmx

¿Vieja yo? Viejos los cerros y reverdecen. Lo he dicho y seguiré diciendo hasta morir, espero llegar al día de mi partida, donde se supone es el final, máspara muchos creyentes y optimistas como yo, no es un final, sino el fin de un inicio; así que, espero llegar a ese final del inicio con acumulación de años en todo mi cuerpo, que no en mi mente o actitud, porque una cosa es hacerse viejo y otra tener un cúmulo o montón de años. Cuando me veo al espejo, como ciega a Dios gracias no estoy, percibo el cúmulo de años que llevo, años llenos de vivencias y excelentes resultados donde aprendí, disfruté, lloré, morí en vida y volví como las águilas, para renacer, para decir ¡Qué bello es vivir! Y espero que igual de bello sea partir, por eso cuando me dicen ¡Cómo has cambiado!, respondo sí, porque he adquirido la sabiduría que sólo los años y las vivencias otorgan, por eso ¿Vieja yo? Para nada, viejos los amargados y solitarios, aquellos que no aprenden a amar lo que son en el momento que viven, yo me agrado y aunque sé que hay mucho por mejorar, me acepto sabiendo que soy perfectible, sabiendo que si yo me acepto quienes estén en mi sintonía me aceptarán, ya no quiero estar rodeada de espejos mentirosos porque quiero ser asertiva y selectiva de lugares, personas, costumbres e ideologías con las que yo me identifique y pueda crecer y evolucionar para aceptar y ser aceptada entre quienes me rodean, comprendiendo sus y mis diferencias, dejando apegos no necesarios, caminando ligera de equipaje buscando almas y corazones más que cuerpos y apariencias, aún me gustan las fiestas y la fiesta, convivir con amigos verdaderos, algunos del ayer y otros del hoy queserán parte de mi pasado y futuro ayudándome a convertirme en escritor de mi propia historia sin importar el maquillaje o la cara lavada, sin estereotipos impuestos buscando en el corazón la inocencia del niño que diariamente aprende y descubre nuevos amaneceres y atardeceres, vivir sin idealizar a nada ni a nadie, ni siquiera mi vida, porque llevo en el alma juventud e inocencia, asombro y amor y procuro descubrirme diariamente para encontrar quién soy
No, no estoy vieja pues mientras mis manos puedan dar ternura, estoy viva y podré abrir mis alas cada día a una nueva vida en el aquí y ahora. No estoy vieja porque en mi rostro puedo emitir desde el alma una sonrisa para quien la pide y para quien no, no estoy vieja pues observo la simplicidad de la naturaleza y el concierto matutino de las aves que vienen a mi encuentro en mis caminatas diarias, ellos me demuestran que aún vivo y siento y me alegran mi caminar. Y si estar vieja es, porque me he convertido en un ser prudente y tal vez menos exigente hasta conmigo, entonces tal vez lo estoy y bendigo la vejez, aunque sé que no, no estoy vieja porque reescribo día con día el cuento de mi vida y la de muchos otros, porque redescubro mundos y mis deseos de aprender, viajar y dar no acaban hasta que mi reloj biológico termine. Por eso con mayor frecuencia he dejado los arrebatos que nada enseñan aprendiendo a vivir de cosas trascendentes, cultivando conocimiento y sembrando ideales entre propios y extraños, ahora he aprendido a disfrutar del café pausado y la charla de la sobremesa, a dormir con calma en este mundo turbulento, a reír y llorar cuando debo, a entregarme en cada cosa que hago, digo y vivo procurando ser congruente, a perdonarme buscando la perfección en mi imperfecta esencia, en vivir lo que me interesa a pesar que algunos no lo entiendan, a rezar sabiendo que rezar es una conversación con Dios, sabiendo que al rezar encuentro la calma del día, el regreso a la casa paterna y de los abuelos, encuentro memoria en esos rezos porque estos siempre me confortan y muestran mis limitaciones.

No, no estoy vieja, acumulo años para el Viaje final que haré en la nave del olvido, mientras siga aquí, creo y practico ser mejor diariamente para vivir creando un mundo ideal para nuestras presentes y futuras generaciones y como sigue de moda JoséJosé, aunque lo ocurridoen Culiacán opacara su escándalo, no siempre ya lo pasado es pasado y probablemente este pasado ocurrido en esa bella ciudad sea difícil de olvidar, pues aunque en esta vida hasta el amor acaba y lo que fue no será, si puede repetirse pues difícilmente se logra renunciar a ti, mi Mexico vapuleado y querido, ya que no es lo mismo amar que querer y muchos mexicanos no saben la diferencia, asi que aunque nos demos un tiempo y partamos queriendo emigrar en esa nave del olvido, lo que nos queda de recuerdo es esa necesidad de volver a amar y amarnos, como mexicanos tenemos muchas heridas que cerrar y al paso que vamos dudo que lo logremos y como vieja no soy necesito reinventarme una vez más, detenerme para rescatar mi alma, convencerme y perdonarme para aceptarme y ser feliz no por un rato sino por siempre, reconociendo que no existen errores si se aprenden las lecciones, que las situaciones de conflicto no son problemas cuando aprendemos a aceptarlas, analizarlas y resolverlas para convertirlas en bendiciones, he aprendido que no soy vieja porque no existen finales ya que estos se convierten en transformaciones que nos ofrecen mejores tiempos y como soy energía pura, no puedo ser vieja, pues esta nunca se acaba mientras la alimente con el espíritu del alma, mientras reconoces si tú eres o no viejo, te deseo feliz domingo y excelente semana agradeciéndote tu lectura y comentarios en angeldesofia@yahoo.mmx

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