La salud es un privilegio del pueblo que no puede quedar como letra muerta, sino que se tiene que convertir en realidad, es por eso que se ha implementado el plan de salud IMSS-Bienestar con el que no solo se otorga la atención gratuita a la ciudadanía, sino que se garantiza el abasto de medicamento a la población, gracias a que se terminaron prácticas de corrupción y se inició la compra sin intermediarios.
Así lo consideró el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador durante su visita al Hospital General de Soledad de Graciano Sánchez, en San Luis Potosí, donde junto con el gobernador Ricardo Gallardo Cardona dio inicio a dicho plan, con el que el gobierno federal toma el control de seis hospitales y clínicas de las cuatro regiones del estado y que deja atrás programas como el Seguro Popular.
“El Seguro Popular no era seguro ni era popular, lo que había era una gran corrupción, sobre todo en la compra de medicamentos, eso se acabó… no es un problema de presupuesto, no funcionó la fórmula, era muchísimo lo que se robaban, era cuestión de liberar recursos que antes se iban por el caño de la corrupción” dijo el mandatario en su discurso.
El plan consiste en varios puntos, el primero es la basificación de más de 125 mil trabajadores del sector salud que estaban en la incertidumbre laboral, el segundo punto es mejorar las instalaciones de centros de salud, unidades médicas y hospitales que hay en el país, un tema en el que de acuerdo con el presidente se va avanzando, ya que no es un tema complicado.
El tercer punto, que reconoció sí costó trabajo pero ya se resolvió, es el abasto de medicamentos, ya que debido a la corrupción que había no se tenía el medicamento, una situación que dijo, afectó a sectores vulnerables de la población, como fueron los niños con cáncer.
En tanto, durante su participación, el director del Instituto Mexicano del Seguro Social, Zoé Robledo, destacó la importancia que tiene este nuevo plan de salud, con el que se ofrece una cobertura universal para las personas que no tienen acceso a los servicios de salud, pero también otorga justicia laboral para las y los trabajadores del sistema de salud, que laboraban en condiciones irregulares.