/ lunes 10 de junio de 2019

La paridad no es un regalo, es un acto de justicia

En teoría todos somos iguales y tenemos los mismos derechos y obligaciones ante la ley, sin embargo históricamente como sociedad siempre hemos estado en deuda con las mujeres las cuales no tienen las mismas oportunidades de desarrollo, por ello la lucha para tener una sociedad más justa debe ser permanente.

Debemos entender que la paridad no es un regalo a las mujeres, sino un acto de justicia democrática y el reconocimiento a la importancia del rol que deben tener en la sociedad.

En días pasados en el Congreso de la Unión se aprobaron reformas sobre Paridad de Género, la cual integró este principio en la Constitución; el objetivo que pase del papel a los hechos y para ello la participación de hombres y mujeres comprometidos con esta causa son muy importantes.

En el Partido Revolucionario Institucional hemos impulsado el reconocimiento de los derechos de las mujeres, ejemplo de ello ha sido el voto femenino, la ley de igualdad, las iniciativas contra la violencia de género y hoy en la Cámara de Diputados contamos con paridad.

Aunque hubo resistencias en todos los partidos políticos, la iniciativa que fue presentada por el PRI para que postularan a todos los cargos al 50 por ciento de mujeres fue aprobada, fue un avance que se refleja en la integración del Congreso de la Unión y es necesario dar el siguiente paso.

Tampoco hay que olvidar que fue en el sexenio pasado cuando se incorporó, por primera vez, la perspectiva de género en el Plan Nacional de Desarrollo y se comenzaron a realizar importantes trabajos por la paridad.

Con esta Reforma a la Constitución la paridad se debe presentar en todos los órdenes de gobierno, Poderes de la Unión y los órganos autónomos del Estado. Es decir, que la paridad no se limite a las elecciones de legisladores y presidentes municipales, sino que se extienda a toda la estructura del gobierno, todos los cargos de elección popular, los órganos autónomos Constitucionales y la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Es un hecho que todavía imperan prácticas en los diferentes cargos públicos o en diferentes rubros de la sociedad, donde las mujeres reciben mucho menos recurso de lo que perciben los hombres, aunque desempeñen las mismas funciones o cargos.

Ahora lo que sigue es la creación de políticas públicas, donde se atienda de manera específica la situación de la mujer y se conformen estrategias cada vez más amplias que permitan erradicar la discriminación y promover su participación igualitaria en los diferentes rubros de la sociedad.

Se ha dado un paso importante que consolida una lucha de décadas y se requiere seguir trabajando incansablemente para consolidar el principio de la Paridad en Todo, de la mano de hombres y mujeres comprometidos con esta causa.

En teoría todos somos iguales y tenemos los mismos derechos y obligaciones ante la ley, sin embargo históricamente como sociedad siempre hemos estado en deuda con las mujeres las cuales no tienen las mismas oportunidades de desarrollo, por ello la lucha para tener una sociedad más justa debe ser permanente.

Debemos entender que la paridad no es un regalo a las mujeres, sino un acto de justicia democrática y el reconocimiento a la importancia del rol que deben tener en la sociedad.

En días pasados en el Congreso de la Unión se aprobaron reformas sobre Paridad de Género, la cual integró este principio en la Constitución; el objetivo que pase del papel a los hechos y para ello la participación de hombres y mujeres comprometidos con esta causa son muy importantes.

En el Partido Revolucionario Institucional hemos impulsado el reconocimiento de los derechos de las mujeres, ejemplo de ello ha sido el voto femenino, la ley de igualdad, las iniciativas contra la violencia de género y hoy en la Cámara de Diputados contamos con paridad.

Aunque hubo resistencias en todos los partidos políticos, la iniciativa que fue presentada por el PRI para que postularan a todos los cargos al 50 por ciento de mujeres fue aprobada, fue un avance que se refleja en la integración del Congreso de la Unión y es necesario dar el siguiente paso.

Tampoco hay que olvidar que fue en el sexenio pasado cuando se incorporó, por primera vez, la perspectiva de género en el Plan Nacional de Desarrollo y se comenzaron a realizar importantes trabajos por la paridad.

Con esta Reforma a la Constitución la paridad se debe presentar en todos los órdenes de gobierno, Poderes de la Unión y los órganos autónomos del Estado. Es decir, que la paridad no se limite a las elecciones de legisladores y presidentes municipales, sino que se extienda a toda la estructura del gobierno, todos los cargos de elección popular, los órganos autónomos Constitucionales y la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Es un hecho que todavía imperan prácticas en los diferentes cargos públicos o en diferentes rubros de la sociedad, donde las mujeres reciben mucho menos recurso de lo que perciben los hombres, aunque desempeñen las mismas funciones o cargos.

Ahora lo que sigue es la creación de políticas públicas, donde se atienda de manera específica la situación de la mujer y se conformen estrategias cada vez más amplias que permitan erradicar la discriminación y promover su participación igualitaria en los diferentes rubros de la sociedad.

Se ha dado un paso importante que consolida una lucha de décadas y se requiere seguir trabajando incansablemente para consolidar el principio de la Paridad en Todo, de la mano de hombres y mujeres comprometidos con esta causa.