/ sábado 22 de agosto de 2020

Ray Bradbury, el escritor que anticipó el presente

Se cumplen 100 años del nacimiento del autor de Fahrenheit 451 y Crónicas marcianas, sus historias siguen encontrando lectores

Cuando Ray Bradbury publicó Fahrenheit 451 en 1953, imaginó un mundo dominado por la cultura audiovisual y en el que la palabra escrita quedaba prohibida, una preocupación, la del predominio de la imagen, que resuena en el centenario del nacimiento de este escritor estadounidense.

El 22 de agosto de 1920 nacía en Illinois un joven que se convertiría, de manera autodidacta, en uno de los maestros de la literatura estadounidense, con una capacidad analítica deslumbrante y una imaginación capaz de imaginar futuros tan creativos como pegados a la realidad.

➡️ Nydia Camargo Rubín, mujer amante y amada

Ya "no es necesario quemar los libros para destruir la cultura, sino que basta con dirigir a la gente para que no los lea" y "eso es lo que está ocurriendo", afirmó Bradbury a un diario italiano hace veinte años.

Foto: Especial

Casi medio siglo antes, el escritor había publicado su obra cumbre, Fahrenheit 451, cuyo título hace referencia a la temperatura a la que el papel empieza a arder, una historia futurista sobre una sociedad que da la espalda a las letras y que hoy sigue atrayendo lectores y nutre incontables referencias.

Contrario a internet

Las declaraciones que Bradbury dio antes de morir en California, en el año 2012, anticipaban muchos de los debates que en 2020 cuestionan la dependencia de las redes sociales, la obsesión por internet y la deshumanización de la tecnología.

"Tenemos demasiados teléfonos móviles. Tenemos demasiadas redes. Tenemos que deshacernos de esas máquinas, tenemos demasiadas", aseveró en una entrevista con Los Ángeles Times en 2010.

Por entonces Facebook estaba despegando y la gente empezaba a entender qué era eso de los "teléfonos inteligentes" que hoy sirven para casi todo.

➡️ Macabro Festival de Cine de Horror rendirá homenaje a Amparo Dávila

Pero Bradbury siempre se adelantó a su tiempo, mostrando su disconformidad con el abuso de la imagen cuando las televisiones llegaban a los hogares en el siglo XX, presumiendo luego de no usar computadoras y finalmente expresando su escepticismo sobre el valor de internet para la sociedad.

De la red de redes llegó a afirmar que había reducido la capacidad de las personas para comunicarse y mantener conversaciones con los demás.

Foto: Pixabay

Prefería la etiqueta de "Fantasía" antes que "Ciencia Ficción"

Admirador declarado de Rice Burroughs y de Julio Verne, Bradbury se consideraba a sí mismo "un narrador de cuentos con propósitos morales" y le gustaba identificar su género con la fantasía.

Rechazaba la etiqueta que lo situaba como "maestro de la ciencia ficción" ya que él no era sólo un creador de distopías y era capaz de escribir sobre lo irreal, incluso de hacerlo de manera optimista.

"No escribo ciencia ficción (...) la ciencia ficción es una descripción de lo real. La fantasía es una descripción de lo irreal", y como ejemplo de fantasía puso Crónicas marcianas, un relato que comparó con los mitos griegos.

Pero ese mito clásico era todo lo moderno que se podía esperar del estadounidense, quien contó que tenía grandes esperanzas en que el hombre iba a ser capaz de asentarse en Marte algún día, para "dejar atrás los problemas de la Tierra y comenzar de nuevo".

➡️ #SeBuscanHéroes, la iniciativa para no dejar morir al teatro independiente

Haciendo gala de su gran sentido del humor, Bradbury aseguró que le hubiera gustado ser enterrado en Marte, donde esperaba que se leyeran sus libros y que estos causaran risas entre los colonizadores por lo inexactas que serían sus descripciones.

Tras Crónicas Marcianas siguieron El hombre ilustrado, El vino del estío, La feria de las tinieblas, Las doradas manzanas del sol, Remedio para melancólicos, Las maquinarias de la alegría y It came from outer space, adaptada al cine por él mismo.

Autodidacta en las bibliotecas

Quizás parte de la de gran imaginación del escritor fue que su educación se basó en la lectura, ya que no pudo ir a la universidad por problemas económicos.

➡️ Sin Mercedes Barcha, Gabo no habría publicado Cien Años de Soledad

"Las bibliotecas me criaron. No creo en los colegios ni en las universidades. Creo en las bibliotecas, porque la mayoría de los estudiantes no tienen dinero. Cuando me gradué de la escuela secundaria, fue durante la depresión y no teníamos dinero. No pude ir a la universidad, así que fui a la biblioteca tres días a la semana durante diez años", declaró una vez el escritor.

Foto: EFE

Por ello, para conmemorar el centenario de su nacimiento la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos y la de Los Ángeles organizarán una lectura pública de Fahrenheit 451 en la que participarán William Shatner, Rachel Bloom y Neil Gaiman, entre otros.

Internet hará posible el encuentro en plena pandemia mundial, el mismo internet que el autor criticó cuando se popularizaba su uso, porque Bradbury era tan moderno que llegó a ser escéptico de las redes sociales mucho antes de que esa postura también haya terminado calando entre los demás.

Cuando Ray Bradbury publicó Fahrenheit 451 en 1953, imaginó un mundo dominado por la cultura audiovisual y en el que la palabra escrita quedaba prohibida, una preocupación, la del predominio de la imagen, que resuena en el centenario del nacimiento de este escritor estadounidense.

El 22 de agosto de 1920 nacía en Illinois un joven que se convertiría, de manera autodidacta, en uno de los maestros de la literatura estadounidense, con una capacidad analítica deslumbrante y una imaginación capaz de imaginar futuros tan creativos como pegados a la realidad.

➡️ Nydia Camargo Rubín, mujer amante y amada

Ya "no es necesario quemar los libros para destruir la cultura, sino que basta con dirigir a la gente para que no los lea" y "eso es lo que está ocurriendo", afirmó Bradbury a un diario italiano hace veinte años.

Foto: Especial

Casi medio siglo antes, el escritor había publicado su obra cumbre, Fahrenheit 451, cuyo título hace referencia a la temperatura a la que el papel empieza a arder, una historia futurista sobre una sociedad que da la espalda a las letras y que hoy sigue atrayendo lectores y nutre incontables referencias.

Contrario a internet

Las declaraciones que Bradbury dio antes de morir en California, en el año 2012, anticipaban muchos de los debates que en 2020 cuestionan la dependencia de las redes sociales, la obsesión por internet y la deshumanización de la tecnología.

"Tenemos demasiados teléfonos móviles. Tenemos demasiadas redes. Tenemos que deshacernos de esas máquinas, tenemos demasiadas", aseveró en una entrevista con Los Ángeles Times en 2010.

Por entonces Facebook estaba despegando y la gente empezaba a entender qué era eso de los "teléfonos inteligentes" que hoy sirven para casi todo.

➡️ Macabro Festival de Cine de Horror rendirá homenaje a Amparo Dávila

Pero Bradbury siempre se adelantó a su tiempo, mostrando su disconformidad con el abuso de la imagen cuando las televisiones llegaban a los hogares en el siglo XX, presumiendo luego de no usar computadoras y finalmente expresando su escepticismo sobre el valor de internet para la sociedad.

De la red de redes llegó a afirmar que había reducido la capacidad de las personas para comunicarse y mantener conversaciones con los demás.

Foto: Pixabay

Prefería la etiqueta de "Fantasía" antes que "Ciencia Ficción"

Admirador declarado de Rice Burroughs y de Julio Verne, Bradbury se consideraba a sí mismo "un narrador de cuentos con propósitos morales" y le gustaba identificar su género con la fantasía.

Rechazaba la etiqueta que lo situaba como "maestro de la ciencia ficción" ya que él no era sólo un creador de distopías y era capaz de escribir sobre lo irreal, incluso de hacerlo de manera optimista.

"No escribo ciencia ficción (...) la ciencia ficción es una descripción de lo real. La fantasía es una descripción de lo irreal", y como ejemplo de fantasía puso Crónicas marcianas, un relato que comparó con los mitos griegos.

Pero ese mito clásico era todo lo moderno que se podía esperar del estadounidense, quien contó que tenía grandes esperanzas en que el hombre iba a ser capaz de asentarse en Marte algún día, para "dejar atrás los problemas de la Tierra y comenzar de nuevo".

➡️ #SeBuscanHéroes, la iniciativa para no dejar morir al teatro independiente

Haciendo gala de su gran sentido del humor, Bradbury aseguró que le hubiera gustado ser enterrado en Marte, donde esperaba que se leyeran sus libros y que estos causaran risas entre los colonizadores por lo inexactas que serían sus descripciones.

Tras Crónicas Marcianas siguieron El hombre ilustrado, El vino del estío, La feria de las tinieblas, Las doradas manzanas del sol, Remedio para melancólicos, Las maquinarias de la alegría y It came from outer space, adaptada al cine por él mismo.

Autodidacta en las bibliotecas

Quizás parte de la de gran imaginación del escritor fue que su educación se basó en la lectura, ya que no pudo ir a la universidad por problemas económicos.

➡️ Sin Mercedes Barcha, Gabo no habría publicado Cien Años de Soledad

"Las bibliotecas me criaron. No creo en los colegios ni en las universidades. Creo en las bibliotecas, porque la mayoría de los estudiantes no tienen dinero. Cuando me gradué de la escuela secundaria, fue durante la depresión y no teníamos dinero. No pude ir a la universidad, así que fui a la biblioteca tres días a la semana durante diez años", declaró una vez el escritor.

Foto: EFE

Por ello, para conmemorar el centenario de su nacimiento la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos y la de Los Ángeles organizarán una lectura pública de Fahrenheit 451 en la que participarán William Shatner, Rachel Bloom y Neil Gaiman, entre otros.

Internet hará posible el encuentro en plena pandemia mundial, el mismo internet que el autor criticó cuando se popularizaba su uso, porque Bradbury era tan moderno que llegó a ser escéptico de las redes sociales mucho antes de que esa postura también haya terminado calando entre los demás.

Local

Que se sancione a El Mijis: Pueblos Indígenas de SLP

"No basta con que le hayan quitado la candidatura, es necesario que se le castigue", demandan mazahuas

Local

San Luis Potosí rebasará las 6,000 muertes por Covid-19

En las últimas horas se documentaron siete defunciones y 90 nuevos contagios

Local

Indígena Tarahumara vive en las afueras del Hospital Central de SLP en espera de cirugía

Le rompieron su brazo en un asalto en el mercado República; soporta las inclemencias del tiempo en espera de atención

Soledad

Dictámenes estructurales en inmuebles no representan riesgos

Se trata de viviendas y construcciones que presentan principalmente agrietamiento en paredes

Local

La STYPS coadyuvara con el CFCRL para impulsar democracia sindical

Inspectores de la STyPS auxiliaran al centro en diligencias de verificación

Local

Nuevos proyectos habitacionales contemplan desarrollo de vivienda vertical: Canadevi

Los programas municipales lo que están idealizando es que la vivienda vertical se generen en zonas ya urbanizadas, que se modernicen colonias viejas de San Luis Potosí a través de este tipo de proyectos.

Local

Recuperación en renta de locales comerciales ha sido lenta: AMPI

Actualmente la mayoría de los negocios se están manejando bajo una modalidad de comercio electrónico, quienes podrían ocupar los locales que continúan en renta serían nuevos comercios de reciente creación.

Política

Diputada Laura Rojas se une al frente para defender a la Constitución de Muñoz Ledo

Actualmente, Rojas es candidata a una diputación local en el Estado de México por el PAN

Política

Diputada de Morena pide a UIF investigar a Mexicanos Contra la Corrupción

La legisladora María de los Ángeles Huerta solicitó a la Unidad de Inteligencia Financiera una investigación a los movimiento financieros de la organización