/ domingo 28 de junio de 2020

Un camino hacia Dios

« Los orígenes de los Misioneros del Espíritu Santo». Moisés Lira Serafín, Art. 706

Cuando Dios elige y llama a alguien, lo hace desde siempre y para siempre encomendándole una Misión. Así aconteció con el padre Moisés que, a muy tierna edad dio pruebas de lo que Dios tenía deparado para él. Cada vez que veía celebrar la misa al señor cura Hernández, la bella imagen del sacerdocio se plasmaba más en su corazón infantil.

En el año de 1914 el padre Félix de Jesús Rougier, llegado a México para la fundación de los Misioneros del Espíritu Santo, visitó el seminario de Puebla, y habló con los seminaristas de su proyecto. El joven Moisés se sintió atraído por la noble figura y la espiritualidad del padre Félix. Habló con él y decidió seguirlo. Sin embargo, la revolución y la persecución en México le impidieron realizar de inmediato sus deseos. Tuvieron que huir y Moisés fue encarcelado con varias personas por ser católico, sufriendo hambre, frio y la zozobra de ser fusilados. Gracias a la intervención de un párroco americano fueron liberados.

De regreso a Puebla, el padre Félix buscó de nuevo a Moisés, partiendo con él para México dos días antes de la fundación. El 25 de diciembre de 1914, a los 21 años de edad, Moisés recibió el hábito de los Misioneros del Espíritu Santo de manos de Monseñor Ramón Ibarra y González, arzobispo de Puebla, quien erigió canónicamente el instituto. Asistieron a la ceremonia el padre Félix, la señora Concepción Cabrera, dos Religiosas de la Cruz y algunos privilegiados, únicos testigos de la fundación. El 4 de febrero de 1917, aniversario del encuentro del padre Félix y Conchita, Moisés emitió sus primeros votos en manos del padre Félix.

La cuna de la congregación fue una humilde casita. El padre Félix y Moisés, vivieron de una gran fe, en extrema pobreza, confiando siempre en la misericordia de Dios. Sin embargo, fueron años de intimidad espiritual muy fecunda entre el padre Félix y su primogénito, Moisés. Continuará…

El Venerable Siervo de Dios Moisés Lira Serafín, se encuentra en proceso de canonización, encomiéndate a su intercesión. Comunica favores y gracias recibidas a la oficina de la causa de beatificación y canonización Moisés Lira Serafín, M.Sp.S., Av. Venustiano Carranza 1665, Col. Tequisquiapan, C.P. 78250 San Luis Potosí, S.L.P.; tel: 444 813 2309; e-mail: causamoisesliraserafin@gmail.com

« Los orígenes de los Misioneros del Espíritu Santo». Moisés Lira Serafín, Art. 706

Cuando Dios elige y llama a alguien, lo hace desde siempre y para siempre encomendándole una Misión. Así aconteció con el padre Moisés que, a muy tierna edad dio pruebas de lo que Dios tenía deparado para él. Cada vez que veía celebrar la misa al señor cura Hernández, la bella imagen del sacerdocio se plasmaba más en su corazón infantil.

En el año de 1914 el padre Félix de Jesús Rougier, llegado a México para la fundación de los Misioneros del Espíritu Santo, visitó el seminario de Puebla, y habló con los seminaristas de su proyecto. El joven Moisés se sintió atraído por la noble figura y la espiritualidad del padre Félix. Habló con él y decidió seguirlo. Sin embargo, la revolución y la persecución en México le impidieron realizar de inmediato sus deseos. Tuvieron que huir y Moisés fue encarcelado con varias personas por ser católico, sufriendo hambre, frio y la zozobra de ser fusilados. Gracias a la intervención de un párroco americano fueron liberados.

De regreso a Puebla, el padre Félix buscó de nuevo a Moisés, partiendo con él para México dos días antes de la fundación. El 25 de diciembre de 1914, a los 21 años de edad, Moisés recibió el hábito de los Misioneros del Espíritu Santo de manos de Monseñor Ramón Ibarra y González, arzobispo de Puebla, quien erigió canónicamente el instituto. Asistieron a la ceremonia el padre Félix, la señora Concepción Cabrera, dos Religiosas de la Cruz y algunos privilegiados, únicos testigos de la fundación. El 4 de febrero de 1917, aniversario del encuentro del padre Félix y Conchita, Moisés emitió sus primeros votos en manos del padre Félix.

La cuna de la congregación fue una humilde casita. El padre Félix y Moisés, vivieron de una gran fe, en extrema pobreza, confiando siempre en la misericordia de Dios. Sin embargo, fueron años de intimidad espiritual muy fecunda entre el padre Félix y su primogénito, Moisés. Continuará…

El Venerable Siervo de Dios Moisés Lira Serafín, se encuentra en proceso de canonización, encomiéndate a su intercesión. Comunica favores y gracias recibidas a la oficina de la causa de beatificación y canonización Moisés Lira Serafín, M.Sp.S., Av. Venustiano Carranza 1665, Col. Tequisquiapan, C.P. 78250 San Luis Potosí, S.L.P.; tel: 444 813 2309; e-mail: causamoisesliraserafin@gmail.com

domingo 28 de junio de 2020

Un camino hacia Dios

domingo 24 de mayo de 2020

Un Camino hacia Dios