/ sábado 13 de junio de 2020

Solarium

La campaña electoral está en marcha

Se agolpan los temas en el entorno y su selección para comentar se complica. Son –estos- los momentos más difíciles del ejercicio del periodismo.

Ninguno de ellos es menor, ninguno es desechable. Sin embargo, no caben todos en el breve espacio de una columna a menos que dispongamos de una extraordinaria capacidad de síntesis, una de mis carencias siempre notable.

Escribir de todos es emparejar las opiniones que cada uno genera en nuestro sentir. No puede uno igualar lo distinto, reaccionar con la misma intensidad y rapidez frente a la rápida sucesión de temas que ofrece nuestra vida pública. Pero, trataré de hacerlo.

Apenas hace una semana, el presidente de la república fue terminante. Se está con la transformación del país o se es conservador y corrupto. No hay, dijo, medias tintas y decantarse es obligado. No bien el alegato se iniciaba en los medios de comunicación de todo el país, surgió el tema de Jalisco de la violencia policial motivada por el tránsito en la vía pública de un joven sin tapabocas, muriendo en el momento de su detención o enseguida, siendo sus ejecutores el grupo de genízaros que lo detuvieron. Pero los hechos ocurrieron un mes antes y alguien los desenterró a propósito del crimen cometido contra un afroamericano en Estados Unidos, este sí, días antes de la violencia en Guadalajara.

Todavía no terminan las investigaciones y expone el presidente un documento apócrifo –luego atribuido al director de comunicación de la Secretaría de Gobernación- y se genera un deslinde masivo de los mencionados en lo que chuscamente se denominó “El Boa” por sus siglas. Coinciden las fechas en las que San Luis Potosí vive también sus horas de violencia inexplicable, sin motivo, cuando nos aparece en los buzones de correos y en las redes el aviso personal de que dos funcionarios del gobierno del estado se declaran portadores del coronavirus COVID 19, sin decir cómo y dónde pudieron ser contagiados.

Es estrategia gubernamental, concluyo. La campaña electoral está en marcha aunque las fechas oficiales todavía estén por venir.

Todos esos temas tienen sus matices políticos. Se prestan a la discusión pública y la interpretación atiende las tendencias que cada partido tiene. La confronta, por ahora, no tiene árbitros. No tiene –por lo mismo- reglas claras y cada quien asume comportamientos distintos, pero con intenciones idénticas: ganar espacios en la Cámara de Diputados, en los Congresos de los Estados y en las gubernaturas de 15 entidades del país, amén de 2,446 ayuntamientos que existen en México.

El conjunto temático permite opiniones sobre cada uno o sobre el total. En ninguno de esos casos es posible augurar resultados satisfactorios. La polémica desatada entre dos bandos creados artificialmente por el mandatario, polariza la situación. Favorecen la falta de respeto a la figura presidencial y provocan la ofensa como respuesta. No existe unidad en este momento de la política nacional. La concentración del poder niega no solamente el derecho de opinar de las minorías sino que pugna por su desaparición, situación contraria a la que favoreció, de muchas maneras, la aparición de Morena y su crecimiento en el pasado inmediato.

Es por eso que la perspectiva no es alentadora en ningún sentido. El resultado electoral tendrá que ser respetado, pero la sombra que se tiende sobre el futuro del INE, como el de otras instituciones concentradas o desaparecidas, hace pensar que se ha dado un giro de 180 grados y será difícil revertirlo.

NO CUALQUIERA PUEDE SER GOBERNADOR

La aparición de nombres que corresponden a personas con aspiraciones a la gubernatura de San Luis Potosí ha sido una primera fase de nuestro proceso extraoficial para llegar al cargo a partir del año próximo. No obstante, la figura de un personaje que concentre las esperanzas de la ciudadanía potosina no está claramente definida. Los valores políticos no siempre coinciden con las esperanzas de los votantes en potencia y la diferencia establece un campo en que el futuro triunfador ha de trabajar como si a partir del momento de su ascenso al gobierno, fuese posible contar el tiempo y medir el avance del estado, pues todo lo anterior será virtualmente inexistente.

Nada nuevo es decir que cada seis años se reinventa nuestro estado. Que sexenalmente la valoración de necesidades y la exposición de soluciones viables se convierte en una tarea que casi siempre se desentiende de los proyectos anteriores y se pierden los esfuerzos del antecesor para reiniciar las tareas que no necesariamente son sobre los mismos temas ventilados apenas un año atrás.

Dícese que la oferta de gobierno de un buen candidato tiene el éxito cuando despierta las esperanzas ciudadanas y abre las puertas de la confianza popular en la figura del candidato que pudiera ganar el proceso electoral en marcha. Pero esta oferta no está definida en la mayoría de los casos a no ser porque partidos y funcionarios –interesados siempre en el resultado electoral- estimulan al ciudadano con promesas de campaña que luego no se cumplen pero que en el momento de su exposición despertaron el interés del elector.

En el pasado reciente, esta situación llevó a muchos candidatos a exponer su oferta o conjunto de promesas que firmaron delante de muchos como para respaldar el cumplimiento de las mismas. La flaca memoria de los votantes y la habilidad de los políticos para cambiar el sendero por el que dijeron iban a transitar, ha hecho que las promesas de campaña tengan un valor mínimo en práctica. No obstante, el tema sigue vigente.

Hubo quienes fueron gobernadores y ni siquiera se despeinaron. Otros que le hicieron la lucha por el avance y sus logros están registrados en obras, en realidades. Los alcances de un gobierno como el que deseamos que se establezca a partir del año próximo, no están muy cercanos a la realidad. Las razones saltan a la vista. Con un 91 por ciento de dependencia federal para presupuestar el monto del ingreso del estado, la amenaza de una reducción para el año próximo como consecuencia de la contracción económica por varias razones, entre ellas la pandemia, pintan un panorama difícil para quienes hoy se entusiasman con ser incluidos en encuestas y se registran en los procesos internos de los partidos.

Es necesario establecer nuevos marcos en la coordinación fiscal, realizar maniobras y tomar acuerdos para que esas intenciones sean tomadas en cuenta por un gobierno federal centralizador de todo cuando huela a dinero. Sin dinero, ningún programa de gobierno podrá avanzar. Sin embargo, es necesario decir que el genio desconocido de los aspirantes podría mostrarse en el futuro inmediato. Quien lo haga mejor tendrá nuestro voto. Por ahora, los partidos son responsables de encontrar esas joyas de la política que tanto extrañamos.

EL COTARRO POLÍTICO

Al teléfono particular de mi domicilio han llegado múltiples llamadas de operadores que dicen pertenecer al Banregio, institución bancaria que presumo está en Monterrey. El motivo es localizar a un personaje cuyo nombre es Ricardo Purata. El número del cual marcan es el 8180448300 y aunque les informo que nadie con ese nombre se localiza en mi domicilio, las llamadas se repiten mañana, tarde y noche. ¿Procedo en su contra?... El Reglamento para la Protección y Cuidado de los Animales del Municipio de San Luis Potosí, fue aprobado por mayoría de votos en la décima primera sesión ordinaria de este viernes por el Cabildo Municipal. El paso siguiente será publicarlo en el Periódico Oficial del Estado para que entre en vigor en el menor tiempo posible. Esta nueva normatividad, además define y divide las responsabilidades en la materia de los gobiernos estatal y municipal. Asimismo, incluye prohibiciones y la aplicación de sanciones pecuniarias, cuyo monto apenas se analizará para que sean aprobadas en la Ley de Ingresos, a quienes maltraten a los animales… ¿Y las corridas de toros?... El terrible Manolo está enojado porque Pepe Lalo vende pan duro. No hay que ser…

HASTA LA PRÓXIMA

pedrocervantesroque@yahoo.com.mx

La campaña electoral está en marcha

Se agolpan los temas en el entorno y su selección para comentar se complica. Son –estos- los momentos más difíciles del ejercicio del periodismo.

Ninguno de ellos es menor, ninguno es desechable. Sin embargo, no caben todos en el breve espacio de una columna a menos que dispongamos de una extraordinaria capacidad de síntesis, una de mis carencias siempre notable.

Escribir de todos es emparejar las opiniones que cada uno genera en nuestro sentir. No puede uno igualar lo distinto, reaccionar con la misma intensidad y rapidez frente a la rápida sucesión de temas que ofrece nuestra vida pública. Pero, trataré de hacerlo.

Apenas hace una semana, el presidente de la república fue terminante. Se está con la transformación del país o se es conservador y corrupto. No hay, dijo, medias tintas y decantarse es obligado. No bien el alegato se iniciaba en los medios de comunicación de todo el país, surgió el tema de Jalisco de la violencia policial motivada por el tránsito en la vía pública de un joven sin tapabocas, muriendo en el momento de su detención o enseguida, siendo sus ejecutores el grupo de genízaros que lo detuvieron. Pero los hechos ocurrieron un mes antes y alguien los desenterró a propósito del crimen cometido contra un afroamericano en Estados Unidos, este sí, días antes de la violencia en Guadalajara.

Todavía no terminan las investigaciones y expone el presidente un documento apócrifo –luego atribuido al director de comunicación de la Secretaría de Gobernación- y se genera un deslinde masivo de los mencionados en lo que chuscamente se denominó “El Boa” por sus siglas. Coinciden las fechas en las que San Luis Potosí vive también sus horas de violencia inexplicable, sin motivo, cuando nos aparece en los buzones de correos y en las redes el aviso personal de que dos funcionarios del gobierno del estado se declaran portadores del coronavirus COVID 19, sin decir cómo y dónde pudieron ser contagiados.

Es estrategia gubernamental, concluyo. La campaña electoral está en marcha aunque las fechas oficiales todavía estén por venir.

Todos esos temas tienen sus matices políticos. Se prestan a la discusión pública y la interpretación atiende las tendencias que cada partido tiene. La confronta, por ahora, no tiene árbitros. No tiene –por lo mismo- reglas claras y cada quien asume comportamientos distintos, pero con intenciones idénticas: ganar espacios en la Cámara de Diputados, en los Congresos de los Estados y en las gubernaturas de 15 entidades del país, amén de 2,446 ayuntamientos que existen en México.

El conjunto temático permite opiniones sobre cada uno o sobre el total. En ninguno de esos casos es posible augurar resultados satisfactorios. La polémica desatada entre dos bandos creados artificialmente por el mandatario, polariza la situación. Favorecen la falta de respeto a la figura presidencial y provocan la ofensa como respuesta. No existe unidad en este momento de la política nacional. La concentración del poder niega no solamente el derecho de opinar de las minorías sino que pugna por su desaparición, situación contraria a la que favoreció, de muchas maneras, la aparición de Morena y su crecimiento en el pasado inmediato.

Es por eso que la perspectiva no es alentadora en ningún sentido. El resultado electoral tendrá que ser respetado, pero la sombra que se tiende sobre el futuro del INE, como el de otras instituciones concentradas o desaparecidas, hace pensar que se ha dado un giro de 180 grados y será difícil revertirlo.

NO CUALQUIERA PUEDE SER GOBERNADOR

La aparición de nombres que corresponden a personas con aspiraciones a la gubernatura de San Luis Potosí ha sido una primera fase de nuestro proceso extraoficial para llegar al cargo a partir del año próximo. No obstante, la figura de un personaje que concentre las esperanzas de la ciudadanía potosina no está claramente definida. Los valores políticos no siempre coinciden con las esperanzas de los votantes en potencia y la diferencia establece un campo en que el futuro triunfador ha de trabajar como si a partir del momento de su ascenso al gobierno, fuese posible contar el tiempo y medir el avance del estado, pues todo lo anterior será virtualmente inexistente.

Nada nuevo es decir que cada seis años se reinventa nuestro estado. Que sexenalmente la valoración de necesidades y la exposición de soluciones viables se convierte en una tarea que casi siempre se desentiende de los proyectos anteriores y se pierden los esfuerzos del antecesor para reiniciar las tareas que no necesariamente son sobre los mismos temas ventilados apenas un año atrás.

Dícese que la oferta de gobierno de un buen candidato tiene el éxito cuando despierta las esperanzas ciudadanas y abre las puertas de la confianza popular en la figura del candidato que pudiera ganar el proceso electoral en marcha. Pero esta oferta no está definida en la mayoría de los casos a no ser porque partidos y funcionarios –interesados siempre en el resultado electoral- estimulan al ciudadano con promesas de campaña que luego no se cumplen pero que en el momento de su exposición despertaron el interés del elector.

En el pasado reciente, esta situación llevó a muchos candidatos a exponer su oferta o conjunto de promesas que firmaron delante de muchos como para respaldar el cumplimiento de las mismas. La flaca memoria de los votantes y la habilidad de los políticos para cambiar el sendero por el que dijeron iban a transitar, ha hecho que las promesas de campaña tengan un valor mínimo en práctica. No obstante, el tema sigue vigente.

Hubo quienes fueron gobernadores y ni siquiera se despeinaron. Otros que le hicieron la lucha por el avance y sus logros están registrados en obras, en realidades. Los alcances de un gobierno como el que deseamos que se establezca a partir del año próximo, no están muy cercanos a la realidad. Las razones saltan a la vista. Con un 91 por ciento de dependencia federal para presupuestar el monto del ingreso del estado, la amenaza de una reducción para el año próximo como consecuencia de la contracción económica por varias razones, entre ellas la pandemia, pintan un panorama difícil para quienes hoy se entusiasman con ser incluidos en encuestas y se registran en los procesos internos de los partidos.

Es necesario establecer nuevos marcos en la coordinación fiscal, realizar maniobras y tomar acuerdos para que esas intenciones sean tomadas en cuenta por un gobierno federal centralizador de todo cuando huela a dinero. Sin dinero, ningún programa de gobierno podrá avanzar. Sin embargo, es necesario decir que el genio desconocido de los aspirantes podría mostrarse en el futuro inmediato. Quien lo haga mejor tendrá nuestro voto. Por ahora, los partidos son responsables de encontrar esas joyas de la política que tanto extrañamos.

EL COTARRO POLÍTICO

Al teléfono particular de mi domicilio han llegado múltiples llamadas de operadores que dicen pertenecer al Banregio, institución bancaria que presumo está en Monterrey. El motivo es localizar a un personaje cuyo nombre es Ricardo Purata. El número del cual marcan es el 8180448300 y aunque les informo que nadie con ese nombre se localiza en mi domicilio, las llamadas se repiten mañana, tarde y noche. ¿Procedo en su contra?... El Reglamento para la Protección y Cuidado de los Animales del Municipio de San Luis Potosí, fue aprobado por mayoría de votos en la décima primera sesión ordinaria de este viernes por el Cabildo Municipal. El paso siguiente será publicarlo en el Periódico Oficial del Estado para que entre en vigor en el menor tiempo posible. Esta nueva normatividad, además define y divide las responsabilidades en la materia de los gobiernos estatal y municipal. Asimismo, incluye prohibiciones y la aplicación de sanciones pecuniarias, cuyo monto apenas se analizará para que sean aprobadas en la Ley de Ingresos, a quienes maltraten a los animales… ¿Y las corridas de toros?... El terrible Manolo está enojado porque Pepe Lalo vende pan duro. No hay que ser…

HASTA LA PRÓXIMA

pedrocervantesroque@yahoo.com.mx