/ sábado 16 de mayo de 2020

Solárium

La reactivación sin traspiés

En medio de una discusión universal por la reactivación de la economía en sincronía con la que realiza Estados Unidos, no puede uno menos que sorprenderse por el titubeo que la sociedad mexicana muestra como si hubiésemos perdido, en menos de medio año, todas las destrezas que nos hicieron llegar a los niveles que este país alcanzó en cuando menos 75 azarosos años. En este momento actuamos como inválidos, sin la certeza que debe dar seguridad a nuestras acciones.

Los temores que nos dejan en esa condición también nos hacen gritar literalmente los desacuerdos que estallan como cohetones en este momento de confusiones. Quienes hemos permanecido en aislamiento –así sea con salidas sólo para lo indispensable- iremos a la calle sin la confianza y el desparpajo con que lo hicimos todavía a principios del presente año, cuando la pandemia no alcanzaba ese nivel y solamente eran noticias provenientes de China las que nos enteraban de una enfermedad letal sin mayores preocupaciones.

En tan solo unos meses volcamos todas las historias y preocupaciones cotidianas, entre ellas la inseguridad que hoy de pronto rebrota sin control y por eso la disposición presidencial de respaldar sus medidas protectoras con el Ejército y la Armada; para arrinconarnos en el sitio más protector de nuestras viviendas, a salvo de cualquier contagio por un virus que ataca sin dejarse conocer, sin mostrar sus debilidades mientras sufrimos la pérdida de millones de personas por todo el mundo.

Son tantas nuestras ignorancias que no sabemos cómo reactivar nuestro quehacer, ni tan siquiera el costo que tiene hacerlo. Entre tanto, las conjeturas de las autoridades sanitarias no tienen una solución a corto y mediano plazo. A expensas todavía de los riesgos de un contagio, se nos coloca a la vista la disyuntiva de perder todo lo hecho en tres cuartos de siglo y salvar nuestra salud, o implementar medidas cuya eficacia está sin antecedente que nos proporcione un poco de confianza, para arriesgar la salud y perder lo menos posible en esta retadora etapa.

Preocupa que el presidente Andrés Manuel López Obrador refleje sus ignorancias en temas sanitarios o en temas económicos, que sus ímpetus lo lleven por el camino de la polarización de la población mexicana, mientras la sociedad busca destino, pero sin saber qué hacer. Y cuando el mercado internacional intenta reactivarse y las empresas nacionales y extranjeras de nuestro país deciden reactivarse también e incluyen medidas protectoras de excepción para sus trabajadores, preocupa igual que sean los gobernadores de los estados los que asuman la responsabilidad oficial de conducir las acciones, en tanto el gobierno federal asume actitudes normativas imprecisas, indecisas, a veces contradictorias.

Ante esta realidad y colocados en el límite temporal para la reactivación, cobra valor la expresión popular de “Dios nos agarre confesados”.

VIVIMOS DE PRESTADO

A veces el destino nos juega las contras. Los planes se deshacen, las esperanzas se pierden y todo llama a la improvisación, frente a lo que se necesita destreza y suerte, en dosis iguales. Hoy, sin duda, Juan Manuel Carreras López se forja el éxito o el fracaso de su administración. El resultado no depende tanto del azar de un volado, sino de las decisiones correctas en el momento preciso.

Acompañarlo en este trance es una obligación del grupo de ciudadanos que forman parte de su equipo, pero también es compromiso de diputados locales, diputados federales, senadores y funcionarios del poder judicial, para que se unan en una sola voz y actúen cada uno en sus ámbitos para alcanzar las metas que –sabemos- se convierten en retos que en la desunión jamás se alcanzan.

Si los efectos de la crisis sanitaria nos emparejan ante el riesgo de morir, la crisis económica no podría resolverse con desacuerdos y discusiones –y menos entre las mujeres y los hombres que comparten el poder público- por la simple razón de que las consecuencias nos afectarán a todos, al tiempo que un gobierno, del que todos los mencionados son parte, se juega su destino ante la historia.

Parece romántica mi exposición pero es todo lo contrario. Juan Manuel Carreras no debe asumir solo las grandes decisiones del estado y por eso se reunió con su equipo, con representantes empresariales y alcaldes. Todos salieron de ahí como quien va a enterarse de algo que no le es propio y –por tanto- no lo obliga y debe ser todo lo contrario.

Si ante estas crisis los potosinos no entendemos el valor de la unidad, de la solidaridad, del trabajo conjunto, estaremos perdidos. Juntos, pasaremos a la historia como la generación del fracaso.

Escribí líneas arriba que Juan Manuel Carreras se forja el éxito o el fracaso de su administración porque conducir su equipo no es fácil. Especialmente cuando entre su gente de confianza hay desatinos y fallas que han sido motivo de críticas y censuras en el pasado reciente. No creo que sea el momento de cambios o sustituciones, pero sí de exigencias terminantes.

Si para pedir un préstamo se escandaliza una olla de grillos internos y externos, de todos los partidos y de todas las corrientes, lo evidente es que hay desvinculación y que el responsable de la política interna del gobierno está en todo, menos donde debe de estar. Si la necesidad de pedir prestado no convence a todos, es que no hubo trabajo previo, no se compartió un análisis y se comprueba ahora que la cerrazón en el gobierno no es el mejor marco para alcanzar la unidad de propósitos.

Se debe corregir, sí. Pero se debe continuar.

EL COTARRO POLÍTICO

Es deber de la autoridad encargada de la procuración de justicia, atender con agilidad la denuncia del diputado federal Ricardo Gallardo Cardona, para tranquilidad de él y por el interés oficial de guardar la seguridad de las personas en nuestra entidad… El alcalde de Xilitla, Eduardo Martínez Morales, dio positivo para COVID 19 y pudiera haber contagiado a varios de sus colaboradores. No es el primer gobernante municipal afectado, pero conviene que los 57 alcaldes restantes se protejan en el cumplimiento de sus funciones… La Secretaría de Desarrollo Económico estatal informó ayer que una de las vertientes del programa de reactivación económica es generar una mayor utilización de líneas de crédito disponibles para inyectar liquidez en las economías locales, regionales y sectores productivos en el corto plazo, a través de una mayor derrama crediticia con tasas subsidiadas de 0, 4 y 7 por ciento, y fondos de garantía apoyados con los 26 Sistemas Estatales de Financiamiento del país, complementadas con apoyos de instituciones que integran la Banca de Desarrollo de México como Nacional Financiera y el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos, entre otras... Este 15 de mayo, además del día del maestro, se celebró a los trabajadores agrícolas en varios países. Con ese motivo, Alejandro Cambeses Ballina Secretario de Desarrollo Agropecuario y Recursos Hidráulicos (SEDARH), informó que en San Luis Potosí en el 2019 se obtuvieron 10 millones 319 mil toneladas de 94 productos agrícolas, de los que al menos la mitad, están incluidos en la canasta básica del país. Mencionó que más de un millón de personas viven en zonas rurales del estado y trabajan en actividades primarias más de 218 mil personas, cosechando frutas, verduras, hortalizas y cereales, destacando San Luis Potosí en la producción de tomate, chile, caña, soya y naranja… El terrible Manolo ataja que debe agregarse el maguey mezcalero y la vid para producir vino. ¡No pueden faltar!... HASTA LA PRÓXIMA

pedrocervantesroque@yahoo.com.mx

La reactivación sin traspiés

En medio de una discusión universal por la reactivación de la economía en sincronía con la que realiza Estados Unidos, no puede uno menos que sorprenderse por el titubeo que la sociedad mexicana muestra como si hubiésemos perdido, en menos de medio año, todas las destrezas que nos hicieron llegar a los niveles que este país alcanzó en cuando menos 75 azarosos años. En este momento actuamos como inválidos, sin la certeza que debe dar seguridad a nuestras acciones.

Los temores que nos dejan en esa condición también nos hacen gritar literalmente los desacuerdos que estallan como cohetones en este momento de confusiones. Quienes hemos permanecido en aislamiento –así sea con salidas sólo para lo indispensable- iremos a la calle sin la confianza y el desparpajo con que lo hicimos todavía a principios del presente año, cuando la pandemia no alcanzaba ese nivel y solamente eran noticias provenientes de China las que nos enteraban de una enfermedad letal sin mayores preocupaciones.

En tan solo unos meses volcamos todas las historias y preocupaciones cotidianas, entre ellas la inseguridad que hoy de pronto rebrota sin control y por eso la disposición presidencial de respaldar sus medidas protectoras con el Ejército y la Armada; para arrinconarnos en el sitio más protector de nuestras viviendas, a salvo de cualquier contagio por un virus que ataca sin dejarse conocer, sin mostrar sus debilidades mientras sufrimos la pérdida de millones de personas por todo el mundo.

Son tantas nuestras ignorancias que no sabemos cómo reactivar nuestro quehacer, ni tan siquiera el costo que tiene hacerlo. Entre tanto, las conjeturas de las autoridades sanitarias no tienen una solución a corto y mediano plazo. A expensas todavía de los riesgos de un contagio, se nos coloca a la vista la disyuntiva de perder todo lo hecho en tres cuartos de siglo y salvar nuestra salud, o implementar medidas cuya eficacia está sin antecedente que nos proporcione un poco de confianza, para arriesgar la salud y perder lo menos posible en esta retadora etapa.

Preocupa que el presidente Andrés Manuel López Obrador refleje sus ignorancias en temas sanitarios o en temas económicos, que sus ímpetus lo lleven por el camino de la polarización de la población mexicana, mientras la sociedad busca destino, pero sin saber qué hacer. Y cuando el mercado internacional intenta reactivarse y las empresas nacionales y extranjeras de nuestro país deciden reactivarse también e incluyen medidas protectoras de excepción para sus trabajadores, preocupa igual que sean los gobernadores de los estados los que asuman la responsabilidad oficial de conducir las acciones, en tanto el gobierno federal asume actitudes normativas imprecisas, indecisas, a veces contradictorias.

Ante esta realidad y colocados en el límite temporal para la reactivación, cobra valor la expresión popular de “Dios nos agarre confesados”.

VIVIMOS DE PRESTADO

A veces el destino nos juega las contras. Los planes se deshacen, las esperanzas se pierden y todo llama a la improvisación, frente a lo que se necesita destreza y suerte, en dosis iguales. Hoy, sin duda, Juan Manuel Carreras López se forja el éxito o el fracaso de su administración. El resultado no depende tanto del azar de un volado, sino de las decisiones correctas en el momento preciso.

Acompañarlo en este trance es una obligación del grupo de ciudadanos que forman parte de su equipo, pero también es compromiso de diputados locales, diputados federales, senadores y funcionarios del poder judicial, para que se unan en una sola voz y actúen cada uno en sus ámbitos para alcanzar las metas que –sabemos- se convierten en retos que en la desunión jamás se alcanzan.

Si los efectos de la crisis sanitaria nos emparejan ante el riesgo de morir, la crisis económica no podría resolverse con desacuerdos y discusiones –y menos entre las mujeres y los hombres que comparten el poder público- por la simple razón de que las consecuencias nos afectarán a todos, al tiempo que un gobierno, del que todos los mencionados son parte, se juega su destino ante la historia.

Parece romántica mi exposición pero es todo lo contrario. Juan Manuel Carreras no debe asumir solo las grandes decisiones del estado y por eso se reunió con su equipo, con representantes empresariales y alcaldes. Todos salieron de ahí como quien va a enterarse de algo que no le es propio y –por tanto- no lo obliga y debe ser todo lo contrario.

Si ante estas crisis los potosinos no entendemos el valor de la unidad, de la solidaridad, del trabajo conjunto, estaremos perdidos. Juntos, pasaremos a la historia como la generación del fracaso.

Escribí líneas arriba que Juan Manuel Carreras se forja el éxito o el fracaso de su administración porque conducir su equipo no es fácil. Especialmente cuando entre su gente de confianza hay desatinos y fallas que han sido motivo de críticas y censuras en el pasado reciente. No creo que sea el momento de cambios o sustituciones, pero sí de exigencias terminantes.

Si para pedir un préstamo se escandaliza una olla de grillos internos y externos, de todos los partidos y de todas las corrientes, lo evidente es que hay desvinculación y que el responsable de la política interna del gobierno está en todo, menos donde debe de estar. Si la necesidad de pedir prestado no convence a todos, es que no hubo trabajo previo, no se compartió un análisis y se comprueba ahora que la cerrazón en el gobierno no es el mejor marco para alcanzar la unidad de propósitos.

Se debe corregir, sí. Pero se debe continuar.

EL COTARRO POLÍTICO

Es deber de la autoridad encargada de la procuración de justicia, atender con agilidad la denuncia del diputado federal Ricardo Gallardo Cardona, para tranquilidad de él y por el interés oficial de guardar la seguridad de las personas en nuestra entidad… El alcalde de Xilitla, Eduardo Martínez Morales, dio positivo para COVID 19 y pudiera haber contagiado a varios de sus colaboradores. No es el primer gobernante municipal afectado, pero conviene que los 57 alcaldes restantes se protejan en el cumplimiento de sus funciones… La Secretaría de Desarrollo Económico estatal informó ayer que una de las vertientes del programa de reactivación económica es generar una mayor utilización de líneas de crédito disponibles para inyectar liquidez en las economías locales, regionales y sectores productivos en el corto plazo, a través de una mayor derrama crediticia con tasas subsidiadas de 0, 4 y 7 por ciento, y fondos de garantía apoyados con los 26 Sistemas Estatales de Financiamiento del país, complementadas con apoyos de instituciones que integran la Banca de Desarrollo de México como Nacional Financiera y el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos, entre otras... Este 15 de mayo, además del día del maestro, se celebró a los trabajadores agrícolas en varios países. Con ese motivo, Alejandro Cambeses Ballina Secretario de Desarrollo Agropecuario y Recursos Hidráulicos (SEDARH), informó que en San Luis Potosí en el 2019 se obtuvieron 10 millones 319 mil toneladas de 94 productos agrícolas, de los que al menos la mitad, están incluidos en la canasta básica del país. Mencionó que más de un millón de personas viven en zonas rurales del estado y trabajan en actividades primarias más de 218 mil personas, cosechando frutas, verduras, hortalizas y cereales, destacando San Luis Potosí en la producción de tomate, chile, caña, soya y naranja… El terrible Manolo ataja que debe agregarse el maguey mezcalero y la vid para producir vino. ¡No pueden faltar!... HASTA LA PRÓXIMA

pedrocervantesroque@yahoo.com.mx

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