/ domingo 12 de abril de 2020

Solarium

La pandemia nos alecciona

El encierro nos llama a la meditación, a la revisión de nuestras historias colectivas tratando de encontrar las soluciones que el tráfago de la vida cotidiana nos impide hacer en sosiego. Mientras las autoridades sanitarias lidian la pandemia imaginando medidas que superen los resultados positivos alcanzados en otras latitudes del Mundo, nosotros tenemos que aprender de nuevo para no errar de la manera que lo hemos hecho en el pasado.

En San Luis no producimos lo que nos comemos. Pocos son los productos de la canasta básica que proceden de nuestra campiña, eventualmente ni los alimentos esenciales tienen origen en nuestras zonas agrícolas.

El huevo que usted disfruta todas las mañanas viene de los altos de Jalisco o de Texas. Lo mismo pasa con la carne de pollo que suponemos fresco y que viene de las granjas texanas por virtud de nuestros acuerdos comerciales.

San Luis dispone de una zona frijolera en la zona poniente, pero los productores lo venden a acaparadores que proceden del estado de Aguascalientes. Pregúnteles a los agricultores de Villa de Ramos quienes fijan los precios de ese grano. Lo mismo suele pasar con otros granos, como el maíz, el arroz, etcétera.

La pandemia es el pretexto para olvidarnos que en este momento los campesinos deben ser apoyados para sembrar, pero estamos en los albores de un ciclo de calor intenso y escasa lluvia. ¿Cómo podemos hacerle?

La huasteca comercia sus productos en otras latitudes, especialmente con el puerto de Tampico. La zona media lucha por sobresalir a las sucesivas crisis económicas enviando jóvenes a trabajar a Estados Unidos. Y el altiplano ha sido y es una zona en permanente crisis porque cada vez tiene menos pobladores. No es ninguna sorpresa que el municipio de Vanegas, con una superficie total cercana a la que tiene todo el estado de Aguascalientes, sea habitado solamente por unos 8 mil empobrecidos habitantes.

Hubo alguna vez una producción de ixtle de lechuguilla. Familias enteras se dedicaron al tallado de esa fibra y hubo explotadores que pagaban no más de 10 pesos por kilo y luego la producción se redujo porque aparecieron las fibras sintéticas. No hace cinco años que el transporte marítimo de carga demandó nuevamente los cables de ixtle porque los materiales sintéticos costaron más por el inestable mercado petrolero, de donde se derivan esas materias primas. Pero los beneficiados fueron los fabricantes de textiles de Coahuila porque acá, nosotros, no hubo inversionista potosino que quisiera hacerse socio de los ixtleros para procesarlo industrialmente.

El recuento de nuestras tragedias es largo y tedioso. A los muchos defectos que tenemos como pueblo soflamero, sumamos el de un importamadrismo infinito. El encierro al menos nos libra de tratar a tanto rico de mil pesos y a cabrones que se sienten la trompa de la máquina, ignorantes todos de la tragedia de quien vive más allá de Soledad.

LA OTRA CARA DE LA PANDEMIA

El coronavirus impone sus propias reglas. Una sana distancia, la cortesía de toser y estornudar cubriéndonos boca y nariz, pero sobre todo lavarnos las manos.

Todo eso ha generado nuevas necesidades. Disponer de cantidades cada vez mayores de líquidos limpiadores, de cubre bocas, guantes de látex, etcétera.

La perspicacia de nuestros políticos los conduce a la inmediata inversión que genere dividendos electorales.

Xavier Nava, el ínclito alcalde de San Luis, se fue a caminar los barrios para entregar despensas a las familias que, aun siendo de posición económica aceptable, no podían salir para adquirir alimentos abundantes. Y aquí es donde empiezan los asegunes.

Es cierto que el gesto del alcalde es festivo para su equipo y satisfactorio para los habitantes del barrio. El gesto cuenta y cuenta para bien.

Unos argumentan que la cantidad de productos no alcanzará para cubrir todo el ciclo de aislamiento que hemos comenzado por el imponente coronavirus que acecha en calles, plazas y mercados. Yo digo que cuenta el gesto y ahí lo dejo.

En el otro extremo de la gama política aparecen dos personajes más con iguales acciones en favor de los habitantes del estado. El gobernador que envió un camión lleno de despensas para la gente que no tiene recursos en varios lugares el estado. No será todo lo que quisiéramos, pero algo es algo.

Y el diputado federal Ricardo Gallardo Cardona que hizo lo propio en Matehuala, donde gobierna Jano Segovia, quien siendo diputado criticó al gobernador y hoy no tiene cara ni para pedirle el saludo. Gallardo aprovecha el caso y gana imagen en el norte de la entidad.

La política es, pues, un campo en que el impacto del coronavirus se aprovecha, y nada más falta que los nuestros digan como cierto presidente, que “les cayó como anillo al dedo”. Ya lo veremos.

EL COTARRO POLÍTICO

¿Por qué en San Luis no somos tan específicos? Dejemos de tener miedo. Una empleada administrativa de la facultad de leyes quiso hacer cera y pabilo de las autoridades porque afirma que no le hicieron caso en su demanda contra el acoso de libertino y prepotente compañero. Eso fue aprovechado por alguien que no quiere al todavía rector Manuel Fermín Villar quien tuvo que publicar un desplegado haciendo aclaraciones… Pura grilla y sin embargo tratan de guardar las apariencias… Legisladores del Congreso del Estado se reunieron con el Gobernador Juan Manuel Carreras López, para enfrentar de manera conjunta la emergencia sanitaria por el coronavirus (COVID 19), en la que destacó el ánimo de los diputados para apoyar y cerrar filas más allá de los colores de partido y hacer frente a esta contingencia… El diputado Martín Juárez Córdova Presidente de la Mesa Directiva del Congreso del Estado, dijo que “debemos ser portavoces de que esta emergencia por el coronavirus tardará semanas, que va a ser dura y que sólo con unidad, conciencia y disciplina social se podrá prevenir, controlar y combatir este virus”… Va pues… El alcalde Xavier Nava puso en servicio una estación de auxilio y rescate en la delegación municipal de Pozos, para atender contingencias en la zona industrial y en sitios cercanos, entre ellos Cerro de San Pedro, que es otro municipio pero que nada cuesta auxiliarlo… Pues el terrible Manolo se quedó con las ganas de ponerse las sandalias para la silente procesión. Sigue encerrado pero de buen humor… HASTA LA PRÓXIMA

pedrocervantesroque@yahoo.com.mx

La pandemia nos alecciona

El encierro nos llama a la meditación, a la revisión de nuestras historias colectivas tratando de encontrar las soluciones que el tráfago de la vida cotidiana nos impide hacer en sosiego. Mientras las autoridades sanitarias lidian la pandemia imaginando medidas que superen los resultados positivos alcanzados en otras latitudes del Mundo, nosotros tenemos que aprender de nuevo para no errar de la manera que lo hemos hecho en el pasado.

En San Luis no producimos lo que nos comemos. Pocos son los productos de la canasta básica que proceden de nuestra campiña, eventualmente ni los alimentos esenciales tienen origen en nuestras zonas agrícolas.

El huevo que usted disfruta todas las mañanas viene de los altos de Jalisco o de Texas. Lo mismo pasa con la carne de pollo que suponemos fresco y que viene de las granjas texanas por virtud de nuestros acuerdos comerciales.

San Luis dispone de una zona frijolera en la zona poniente, pero los productores lo venden a acaparadores que proceden del estado de Aguascalientes. Pregúnteles a los agricultores de Villa de Ramos quienes fijan los precios de ese grano. Lo mismo suele pasar con otros granos, como el maíz, el arroz, etcétera.

La pandemia es el pretexto para olvidarnos que en este momento los campesinos deben ser apoyados para sembrar, pero estamos en los albores de un ciclo de calor intenso y escasa lluvia. ¿Cómo podemos hacerle?

La huasteca comercia sus productos en otras latitudes, especialmente con el puerto de Tampico. La zona media lucha por sobresalir a las sucesivas crisis económicas enviando jóvenes a trabajar a Estados Unidos. Y el altiplano ha sido y es una zona en permanente crisis porque cada vez tiene menos pobladores. No es ninguna sorpresa que el municipio de Vanegas, con una superficie total cercana a la que tiene todo el estado de Aguascalientes, sea habitado solamente por unos 8 mil empobrecidos habitantes.

Hubo alguna vez una producción de ixtle de lechuguilla. Familias enteras se dedicaron al tallado de esa fibra y hubo explotadores que pagaban no más de 10 pesos por kilo y luego la producción se redujo porque aparecieron las fibras sintéticas. No hace cinco años que el transporte marítimo de carga demandó nuevamente los cables de ixtle porque los materiales sintéticos costaron más por el inestable mercado petrolero, de donde se derivan esas materias primas. Pero los beneficiados fueron los fabricantes de textiles de Coahuila porque acá, nosotros, no hubo inversionista potosino que quisiera hacerse socio de los ixtleros para procesarlo industrialmente.

El recuento de nuestras tragedias es largo y tedioso. A los muchos defectos que tenemos como pueblo soflamero, sumamos el de un importamadrismo infinito. El encierro al menos nos libra de tratar a tanto rico de mil pesos y a cabrones que se sienten la trompa de la máquina, ignorantes todos de la tragedia de quien vive más allá de Soledad.

LA OTRA CARA DE LA PANDEMIA

El coronavirus impone sus propias reglas. Una sana distancia, la cortesía de toser y estornudar cubriéndonos boca y nariz, pero sobre todo lavarnos las manos.

Todo eso ha generado nuevas necesidades. Disponer de cantidades cada vez mayores de líquidos limpiadores, de cubre bocas, guantes de látex, etcétera.

La perspicacia de nuestros políticos los conduce a la inmediata inversión que genere dividendos electorales.

Xavier Nava, el ínclito alcalde de San Luis, se fue a caminar los barrios para entregar despensas a las familias que, aun siendo de posición económica aceptable, no podían salir para adquirir alimentos abundantes. Y aquí es donde empiezan los asegunes.

Es cierto que el gesto del alcalde es festivo para su equipo y satisfactorio para los habitantes del barrio. El gesto cuenta y cuenta para bien.

Unos argumentan que la cantidad de productos no alcanzará para cubrir todo el ciclo de aislamiento que hemos comenzado por el imponente coronavirus que acecha en calles, plazas y mercados. Yo digo que cuenta el gesto y ahí lo dejo.

En el otro extremo de la gama política aparecen dos personajes más con iguales acciones en favor de los habitantes del estado. El gobernador que envió un camión lleno de despensas para la gente que no tiene recursos en varios lugares el estado. No será todo lo que quisiéramos, pero algo es algo.

Y el diputado federal Ricardo Gallardo Cardona que hizo lo propio en Matehuala, donde gobierna Jano Segovia, quien siendo diputado criticó al gobernador y hoy no tiene cara ni para pedirle el saludo. Gallardo aprovecha el caso y gana imagen en el norte de la entidad.

La política es, pues, un campo en que el impacto del coronavirus se aprovecha, y nada más falta que los nuestros digan como cierto presidente, que “les cayó como anillo al dedo”. Ya lo veremos.

EL COTARRO POLÍTICO

¿Por qué en San Luis no somos tan específicos? Dejemos de tener miedo. Una empleada administrativa de la facultad de leyes quiso hacer cera y pabilo de las autoridades porque afirma que no le hicieron caso en su demanda contra el acoso de libertino y prepotente compañero. Eso fue aprovechado por alguien que no quiere al todavía rector Manuel Fermín Villar quien tuvo que publicar un desplegado haciendo aclaraciones… Pura grilla y sin embargo tratan de guardar las apariencias… Legisladores del Congreso del Estado se reunieron con el Gobernador Juan Manuel Carreras López, para enfrentar de manera conjunta la emergencia sanitaria por el coronavirus (COVID 19), en la que destacó el ánimo de los diputados para apoyar y cerrar filas más allá de los colores de partido y hacer frente a esta contingencia… El diputado Martín Juárez Córdova Presidente de la Mesa Directiva del Congreso del Estado, dijo que “debemos ser portavoces de que esta emergencia por el coronavirus tardará semanas, que va a ser dura y que sólo con unidad, conciencia y disciplina social se podrá prevenir, controlar y combatir este virus”… Va pues… El alcalde Xavier Nava puso en servicio una estación de auxilio y rescate en la delegación municipal de Pozos, para atender contingencias en la zona industrial y en sitios cercanos, entre ellos Cerro de San Pedro, que es otro municipio pero que nada cuesta auxiliarlo… Pues el terrible Manolo se quedó con las ganas de ponerse las sandalias para la silente procesión. Sigue encerrado pero de buen humor… HASTA LA PRÓXIMA

pedrocervantesroque@yahoo.com.mx

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