/ domingo 8 de mayo de 2022

Los niños son sagrados, no se tocan

Los niños de ayer no son los de hoy, los de hoy, nacieron y están creciendo en un Mèxico acostumbrado a vivir en el mundo de la violencia y miedo y no en el mundo del balero, las canicas, el yo-yo, y los compañeros corriendo por las calles sin mayor temor que la regañada familiar y el patatuz que daba a los papás, tratando de saber en cuál casa del vecino se encontraban.

Los niños son el presente del país, por eso, debemos cuidar su mente y cuerpo, no es deseable que se les alimente con lecturas o adoctrinamientos, con verdades emitidas por quienes sus valores morales son poco creíbles, sería un golpazo para nuestros niños cambiar su mente que nace positiva a una mente de enojo, división y pobreza mental. donde aprendan a verse en el cristal de las diferencias de clases o creencias y no por ser personas llenas de amor . Se debe proteger la inocencia del niño para que sea cultivo de bondad y resultados positivos que le hagan madurar sin odio o rencores.

No, nuestros niños no se tocan, se cuidan, se abonan con amor, se riegan con verdad y se vigilan para que sean contaminados únicamente por amor y dignidad. Los niños son misteriosa sustancia cuya existencia puede compararse únicamente con la presencia de Dios y no como manchas rojas mancilladas en un mundo de incertidumbre generado por la ación que genera confusión, miedo, angustia. Si la ingenuidad desaparece del niño! ?Quién dibujará las olas?

¿Quién trazará, con su cuerpo, siluetas imposibles? ? Quien cantará con ternura? ? A dónde irán los sueños? Y quién existirá en la memoria de los ancianos? Al perder los niños su inocencia e ingenuidad huirá el calor de la piel y del alma, se perderán los cuenta cuentos, los pobladores de relatos eternos no llegarán a nacer porque nadie apresará la magia fugaz de un instante.

Por eso, nuestros niños son sagrados y no se tocan, ni se ensucian, porque son el presente de nuestro México.

Gracias, espero sus comentarios en angeldesofia@yahoo.com.Mx

Los niños de ayer no son los de hoy, los de hoy, nacieron y están creciendo en un Mèxico acostumbrado a vivir en el mundo de la violencia y miedo y no en el mundo del balero, las canicas, el yo-yo, y los compañeros corriendo por las calles sin mayor temor que la regañada familiar y el patatuz que daba a los papás, tratando de saber en cuál casa del vecino se encontraban.

Los niños son el presente del país, por eso, debemos cuidar su mente y cuerpo, no es deseable que se les alimente con lecturas o adoctrinamientos, con verdades emitidas por quienes sus valores morales son poco creíbles, sería un golpazo para nuestros niños cambiar su mente que nace positiva a una mente de enojo, división y pobreza mental. donde aprendan a verse en el cristal de las diferencias de clases o creencias y no por ser personas llenas de amor . Se debe proteger la inocencia del niño para que sea cultivo de bondad y resultados positivos que le hagan madurar sin odio o rencores.

No, nuestros niños no se tocan, se cuidan, se abonan con amor, se riegan con verdad y se vigilan para que sean contaminados únicamente por amor y dignidad. Los niños son misteriosa sustancia cuya existencia puede compararse únicamente con la presencia de Dios y no como manchas rojas mancilladas en un mundo de incertidumbre generado por la ación que genera confusión, miedo, angustia. Si la ingenuidad desaparece del niño! ?Quién dibujará las olas?

¿Quién trazará, con su cuerpo, siluetas imposibles? ? Quien cantará con ternura? ? A dónde irán los sueños? Y quién existirá en la memoria de los ancianos? Al perder los niños su inocencia e ingenuidad huirá el calor de la piel y del alma, se perderán los cuenta cuentos, los pobladores de relatos eternos no llegarán a nacer porque nadie apresará la magia fugaz de un instante.

Por eso, nuestros niños son sagrados y no se tocan, ni se ensucian, porque son el presente de nuestro México.

Gracias, espero sus comentarios en angeldesofia@yahoo.com.Mx

ÚLTIMASCOLUMNAS