/ domingo 9 de agosto de 2020

La fuerza de las instituciones


Corrientes políticas encarriladas más al proceso electoral del año próximo, mantenían trabado el trabajo del presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores (CONAGO) y Gobernador de San Luis Potosí Juan Manuel Carreras López, quien ya dejó constancia de esfuerzo y negociación, al lograr modificar el semáforo epidemiológico Covid 19, en el que se necesitó trabajar tiempo extraordinario para dejarlo bien “planchado” y que opere en favor de las mexicanas y los mexicanos, posiblemente a finales de este mes.

Se trata de que a través de este instrumento, las entidades federativas dispongan de más libertades, de más herramientas, para instalar un escalón nuevo y enderezar un frente distinto, de mayor cobertura, para mitigar los efectos del coronavirus en el territorio nacional, en donde, producto de una lucha tenaz, pero equivocada de varios gobernadores matriculados en la Alianza Federalista, desviaron los objetivos iniciales, los contagios se dispararon y ahora es preciso abatirlos, pero con la participación de todos, libres de la avaricia política; es el fondo de la convocatoria de su presidente.

Las reuniones virtuales con el gobierno federal se sucedieron, pero no se avanzaba de acuerdo con el proyecto sanitario, mientras la presidencia de la CONAGO intentaba sentar la columna vertebral de lo que será el nuevo enfrentamiento contra el virus asiático, dentro de esta organización, 10 mandatarios, por fuera, golpeaban al presidente López Obrador, pedían la cabeza del subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell Ramírez, por los malos resultados que tenía en cinco meses al frente del combate a la pandemia.

Ese es el fundamento de la politización de las acciones en la CONAGO, lo que obligó a su presidente Juan Manuel Carreras a bordar elegante para destrabar un asunto de grandes proporciones, vital para el pueblo mexicano y fue hasta en una entrevista con un medio de comunicación de cobertura nacional del viernes pasado, cuando se captó, él no lo dijo, es el sentido periodístico.

El asunto iba para mayores, los cartuchos estaban cargados, hasta con declaraciones del presidente nacional de los alcaldes del Partido Acción Nacional (PAN), -400, entre dos mil 500-, Enrique Vargas del Villar, acusó en la Ciudad de México a López-GatelL Ramírez “de ser un influencer y un rockstar en las pantallas televisivas”.

Otro, el secretario general de la Confederación Nacional de Municipios Sergio Arredondo, dijo que a pesar de que no cita a asamblea desde octubre del 2019, “hay coincidencias entre todos, que se debe de remover a López-Gatell”.

Si bien hay polémica por el actuar del funcionario del gabinete de salud federal, es necesario destacar que el doctor Carreras López, es un hombre de instituciones, ya lo había dicho una semana si y otra también, con ellas se trabaja, no con los individuos. Este fue el caso. Leyó perfectamente, eludió la politización y manipulación externa y sacó adelante su primera encomienda al frente de esta organización.

Vienen acontecimientos a desarrollarse en el estado en el transcurso de este mes, el más relevante, sin duda, es la visita del presidente Andrés Manuel López Obrador a la LIX Reunión de la CONAGO, en la que se van a discutir las medidas más eficientes para aperturar actividades esenciales para la reactivación de la economía en el país, la distribución de las participaciones federales, que como ya lo hablaron el doctor Carreras López y el presidente, podrían elevarse el año próximo y el inicio del ciclo escolar 2020-2021, sin embargo, el tema ineludible todavía, el que lacera el territorio nacional, es el de la pandemia del coronavirus, que es seguro, no se dejará fuera de la agenda de trabajo.

Aunque la presidencia en la CONAGO es solamente de meses, el mandatario de San Luis Potosí tiene la oportunidad que ninguno otro tuvo, de dejar una huella profunda en el ánimo de las mexicanas y los mexicanos, hacer algo por un devastado México por la enfermedad, ocho meses son suficientes para valerse de la ciencia médica que hay aquí, con reconocimiento en diversas latitudes, para dejar el barco en aguas menos peligrosas.

Twitter @lozano_ray


Corrientes políticas encarriladas más al proceso electoral del año próximo, mantenían trabado el trabajo del presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores (CONAGO) y Gobernador de San Luis Potosí Juan Manuel Carreras López, quien ya dejó constancia de esfuerzo y negociación, al lograr modificar el semáforo epidemiológico Covid 19, en el que se necesitó trabajar tiempo extraordinario para dejarlo bien “planchado” y que opere en favor de las mexicanas y los mexicanos, posiblemente a finales de este mes.

Se trata de que a través de este instrumento, las entidades federativas dispongan de más libertades, de más herramientas, para instalar un escalón nuevo y enderezar un frente distinto, de mayor cobertura, para mitigar los efectos del coronavirus en el territorio nacional, en donde, producto de una lucha tenaz, pero equivocada de varios gobernadores matriculados en la Alianza Federalista, desviaron los objetivos iniciales, los contagios se dispararon y ahora es preciso abatirlos, pero con la participación de todos, libres de la avaricia política; es el fondo de la convocatoria de su presidente.

Las reuniones virtuales con el gobierno federal se sucedieron, pero no se avanzaba de acuerdo con el proyecto sanitario, mientras la presidencia de la CONAGO intentaba sentar la columna vertebral de lo que será el nuevo enfrentamiento contra el virus asiático, dentro de esta organización, 10 mandatarios, por fuera, golpeaban al presidente López Obrador, pedían la cabeza del subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell Ramírez, por los malos resultados que tenía en cinco meses al frente del combate a la pandemia.

Ese es el fundamento de la politización de las acciones en la CONAGO, lo que obligó a su presidente Juan Manuel Carreras a bordar elegante para destrabar un asunto de grandes proporciones, vital para el pueblo mexicano y fue hasta en una entrevista con un medio de comunicación de cobertura nacional del viernes pasado, cuando se captó, él no lo dijo, es el sentido periodístico.

El asunto iba para mayores, los cartuchos estaban cargados, hasta con declaraciones del presidente nacional de los alcaldes del Partido Acción Nacional (PAN), -400, entre dos mil 500-, Enrique Vargas del Villar, acusó en la Ciudad de México a López-GatelL Ramírez “de ser un influencer y un rockstar en las pantallas televisivas”.

Otro, el secretario general de la Confederación Nacional de Municipios Sergio Arredondo, dijo que a pesar de que no cita a asamblea desde octubre del 2019, “hay coincidencias entre todos, que se debe de remover a López-Gatell”.

Si bien hay polémica por el actuar del funcionario del gabinete de salud federal, es necesario destacar que el doctor Carreras López, es un hombre de instituciones, ya lo había dicho una semana si y otra también, con ellas se trabaja, no con los individuos. Este fue el caso. Leyó perfectamente, eludió la politización y manipulación externa y sacó adelante su primera encomienda al frente de esta organización.

Vienen acontecimientos a desarrollarse en el estado en el transcurso de este mes, el más relevante, sin duda, es la visita del presidente Andrés Manuel López Obrador a la LIX Reunión de la CONAGO, en la que se van a discutir las medidas más eficientes para aperturar actividades esenciales para la reactivación de la economía en el país, la distribución de las participaciones federales, que como ya lo hablaron el doctor Carreras López y el presidente, podrían elevarse el año próximo y el inicio del ciclo escolar 2020-2021, sin embargo, el tema ineludible todavía, el que lacera el territorio nacional, es el de la pandemia del coronavirus, que es seguro, no se dejará fuera de la agenda de trabajo.

Aunque la presidencia en la CONAGO es solamente de meses, el mandatario de San Luis Potosí tiene la oportunidad que ninguno otro tuvo, de dejar una huella profunda en el ánimo de las mexicanas y los mexicanos, hacer algo por un devastado México por la enfermedad, ocho meses son suficientes para valerse de la ciencia médica que hay aquí, con reconocimiento en diversas latitudes, para dejar el barco en aguas menos peligrosas.

Twitter @lozano_ray