/ domingo 29 de diciembre de 2019

Hablemos de Cine

EL HUBIERA SI EXISTE, de Luis Eduardo Reyes

Feicha técnica: Director: Luis Eduardo Reyes. Guión: Adriana Pelusi, Fotografía: Fido Pérez Gavilán, Música: Rodrigo Dávila, Género: Comedia, Ciancia ficción, País: México, 2019.

Intérpretes: Ana Serradilla (Elisa), Christopher Von Uckermann (Carlos), Ofelia Median (Elisa), José Carlos Fermat (Roberto), Claudia Ramírez (mamá de Elisa), Antonio de la Vega (papá de Elisa), Esmeralda Pimentel, Cynthia Rodríguez.

Cerramos el año con una película mexicana que, para variar, es una comedia, un género recurrente que año con año se produce bajo una fórmula vista hasta el cansancio aunque de vez en cuando, se dan sorpresas en filmes que intentan variantes o algo más original que no sea más de lo mismo.

Ese intento de originalidad se busca en el filme EL HUBIERA SI EXISTE, cuya mezcla de comedia con la ciencia ficción podría haber encontrado un mejor camino que, por desgracia, no se logra, quedando entre lo que pudo haber sido y no fue.

La película está dirigida por Luis Eduardo Reyes (Una mujer sin filtro y Loca por el trabajo) con un guión de Adriana Pelusi cuyo relato se centra en Elisa, una tímida joven empleada de una empresa dedicada a la venta de filtros y agua purificada.

Elisa es soltera y siente un enorme atractivo hacia Roberto, un compañero de trabajo que ni siquiera sabe bien su nombre, hay otro compañero llamado Carlos, que está enamorado de ella, pero Elisa ni siquiera se da por enterada.

Estos vaivenes de la vida son interrumpidos por la presencia de una mujer llamada Elisa que se presenta de manera misteriosa con la retraída Elisa asegurándole que ella es ella misma 40 años después.

Luego del natural rechazo de Elisa a la mujer, a la que considera loca, esta persiste hasta demostrarle que no es una charlatana, terminando por convencer a la joven con situaciones que se van dando.

Resulta que Elisa mayor (interpretada por Ofelia Medina) ha regresado del futuro para advertirle que debe de cambiar de vida, de dejar de ser una solitaria y hacer algo para tener al hombre que le gusta.

Pero a Elisa le gusta Roberto y este resulta un verdadero patán, que una vez que se acuesta con ella le empieza a señalar sus defectos lo cual la deja más confundida que antes.

Con estos elementos, el planteamiento principal de la cinta es la toma de conciencia para que las personas aprovechen al máximo el tiempo antes de que sea demasiado tarde y ya no haya tiempo de poder disfrutar de la vida y de las cosas.

Otro asunto relevante sería ese mensaje claro que se maneja sobre la protección del medio ambiente, en especial el agua, un recurso primordial y esencial para todos y para la vida, tema en el que se enfatiza a lo largo de la película.

Pero las buenas intenciones se pierden por un guión inconsistente que se hace bolas insistiendo en mostrar lo que vendrá si no se actúa con rapidez, incluyendo la presencia de otros personajes del futuro como el propio hermano de Elisa que se ha convertido en un líder en el futuro cuya humanidad está en sus manos, en una clara referencia a la cinta “Terminator”.

Algo que ayuda a que el asunto no se pierda en la nada, es la intervención de sus intérpretes, en especial, el de Ana Serradilla y Chritopher Von Uckermann quienes hacen una buena química dándole coherencia a sus personajes mientras van descubriendo todo aquello que los une y lo que el destino les tiene reservado.

Esta pareja de personajes viven una bonita historia de amor que le da sentido a sus vidas, sobre todo, en los momentos cruciales y determinantes de su existencia.

Otras interpretaciones que se distinguen son las de Arcelia Ramírez y Antonio de la Vega como los papás de Elisa, una pareja de hippies desocupados que viven en el departamento de Elisa a costa de su economía mientras hacen el amor a la menor provocación con desenfado y desfachatez.

Pues bien, terminamos el año con otra cinta mexicana, ha sido otro buen año para el cine nacional, se ha mantenido un número importante de filmaciones lo que ha permitido mantener una gran cantidad de fuentes de trabajo para artistas y técnicos logrando fortalecer una industria que puede ser mucho mejor todavía.

En cuanto a la creación artística, siguen apareciendo con más frecuencia, verdaderos chispazos que anuncian que el cine mexicano está recuperando su creatividad al tiempo que sigue atrayendo cada vez a más cinéfilos que gustan del cine hecho en México.

El filme EL HUBIERA SI EXISTE, pese a sus limitaciones, por supuesto que contribuye a engrandecer el futuro que viene.

Feliz año nuevo para todos y gracias por seguir “Hablando de Cine”

PRESENTACIÓN

Ernesto Robledo Cervantes es cinero de toda la vida, sus actividades con empresas privadas ajenas al cine, no le han impedido que por más de dos décadas ininterrumpidas, nos esté hablando de cine cada semana en el Sol de San Luis.

Para Ernesto, el cine es un refugio, un lugar donde la aventura y el entretenimiento son un remanso pero también una revelación y estudio a sus personajes y a la compleja naturaleza humana y donde, de vez en cuando, se pueden admirar verdaderas obras de arte que le da materia para seguir “Hablando de Cine”.

EL HUBIERA SI EXISTE, de Luis Eduardo Reyes

Feicha técnica: Director: Luis Eduardo Reyes. Guión: Adriana Pelusi, Fotografía: Fido Pérez Gavilán, Música: Rodrigo Dávila, Género: Comedia, Ciancia ficción, País: México, 2019.

Intérpretes: Ana Serradilla (Elisa), Christopher Von Uckermann (Carlos), Ofelia Median (Elisa), José Carlos Fermat (Roberto), Claudia Ramírez (mamá de Elisa), Antonio de la Vega (papá de Elisa), Esmeralda Pimentel, Cynthia Rodríguez.

Cerramos el año con una película mexicana que, para variar, es una comedia, un género recurrente que año con año se produce bajo una fórmula vista hasta el cansancio aunque de vez en cuando, se dan sorpresas en filmes que intentan variantes o algo más original que no sea más de lo mismo.

Ese intento de originalidad se busca en el filme EL HUBIERA SI EXISTE, cuya mezcla de comedia con la ciencia ficción podría haber encontrado un mejor camino que, por desgracia, no se logra, quedando entre lo que pudo haber sido y no fue.

La película está dirigida por Luis Eduardo Reyes (Una mujer sin filtro y Loca por el trabajo) con un guión de Adriana Pelusi cuyo relato se centra en Elisa, una tímida joven empleada de una empresa dedicada a la venta de filtros y agua purificada.

Elisa es soltera y siente un enorme atractivo hacia Roberto, un compañero de trabajo que ni siquiera sabe bien su nombre, hay otro compañero llamado Carlos, que está enamorado de ella, pero Elisa ni siquiera se da por enterada.

Estos vaivenes de la vida son interrumpidos por la presencia de una mujer llamada Elisa que se presenta de manera misteriosa con la retraída Elisa asegurándole que ella es ella misma 40 años después.

Luego del natural rechazo de Elisa a la mujer, a la que considera loca, esta persiste hasta demostrarle que no es una charlatana, terminando por convencer a la joven con situaciones que se van dando.

Resulta que Elisa mayor (interpretada por Ofelia Medina) ha regresado del futuro para advertirle que debe de cambiar de vida, de dejar de ser una solitaria y hacer algo para tener al hombre que le gusta.

Pero a Elisa le gusta Roberto y este resulta un verdadero patán, que una vez que se acuesta con ella le empieza a señalar sus defectos lo cual la deja más confundida que antes.

Con estos elementos, el planteamiento principal de la cinta es la toma de conciencia para que las personas aprovechen al máximo el tiempo antes de que sea demasiado tarde y ya no haya tiempo de poder disfrutar de la vida y de las cosas.

Otro asunto relevante sería ese mensaje claro que se maneja sobre la protección del medio ambiente, en especial el agua, un recurso primordial y esencial para todos y para la vida, tema en el que se enfatiza a lo largo de la película.

Pero las buenas intenciones se pierden por un guión inconsistente que se hace bolas insistiendo en mostrar lo que vendrá si no se actúa con rapidez, incluyendo la presencia de otros personajes del futuro como el propio hermano de Elisa que se ha convertido en un líder en el futuro cuya humanidad está en sus manos, en una clara referencia a la cinta “Terminator”.

Algo que ayuda a que el asunto no se pierda en la nada, es la intervención de sus intérpretes, en especial, el de Ana Serradilla y Chritopher Von Uckermann quienes hacen una buena química dándole coherencia a sus personajes mientras van descubriendo todo aquello que los une y lo que el destino les tiene reservado.

Esta pareja de personajes viven una bonita historia de amor que le da sentido a sus vidas, sobre todo, en los momentos cruciales y determinantes de su existencia.

Otras interpretaciones que se distinguen son las de Arcelia Ramírez y Antonio de la Vega como los papás de Elisa, una pareja de hippies desocupados que viven en el departamento de Elisa a costa de su economía mientras hacen el amor a la menor provocación con desenfado y desfachatez.

Pues bien, terminamos el año con otra cinta mexicana, ha sido otro buen año para el cine nacional, se ha mantenido un número importante de filmaciones lo que ha permitido mantener una gran cantidad de fuentes de trabajo para artistas y técnicos logrando fortalecer una industria que puede ser mucho mejor todavía.

En cuanto a la creación artística, siguen apareciendo con más frecuencia, verdaderos chispazos que anuncian que el cine mexicano está recuperando su creatividad al tiempo que sigue atrayendo cada vez a más cinéfilos que gustan del cine hecho en México.

El filme EL HUBIERA SI EXISTE, pese a sus limitaciones, por supuesto que contribuye a engrandecer el futuro que viene.

Feliz año nuevo para todos y gracias por seguir “Hablando de Cine”

PRESENTACIÓN

Ernesto Robledo Cervantes es cinero de toda la vida, sus actividades con empresas privadas ajenas al cine, no le han impedido que por más de dos décadas ininterrumpidas, nos esté hablando de cine cada semana en el Sol de San Luis.

Para Ernesto, el cine es un refugio, un lugar donde la aventura y el entretenimiento son un remanso pero también una revelación y estudio a sus personajes y a la compleja naturaleza humana y donde, de vez en cuando, se pueden admirar verdaderas obras de arte que le da materia para seguir “Hablando de Cine”.

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