/ viernes 1 de abril de 2022

Entorno Empresarial

Prudencia en el momento de gastar e invertir

La economía de México como la de Estados Unidos están mostrando indicadores de un crecimiento moderado pero que tiene una gran ayuda a las dos economías.

En el caso de México el sector exportador esta siendo el motor que esta moviendo a la economía, así como las remesas que en meses anteriores ha marcado récords históricos.

Sin embargo el anterior director de la Reserva Federal de Estados Unidos Alan Greenspan como otros analistas, ven con preocupación signos de una posible recesión, lo anterior significa que el ciclo económico actual esta por terminar y vamos a la baja.

Esta noticia permite prever tiempos muy deslucidos, pero no una catástrofe enorme.

Para muchos empresarios sus indicadores son ver al vecino, a sus empresas pares y evaluar su situación antes de la pandemia y ahora después de la pandemia y medir la desaceleración o la recuperación de acuerdo al sector que pertenezca.

El dilema frecuente es: invierto, ahorro, haremos la ampliación de la planta, y muchas interrogantes ante este panorama económico.

Debemos prepararnos como empresas. De tal suerte que las empresas que quieran sortear la crisis deberán enfocarse en sus fundamentos económicos.

Primero, deberán concentrarse en vigilar los retornos de la inversión por cliente, por segmento y por producto.

Segundo, la estrategia es la consideración central. No es momento para ponerse a hacer de todo.

Tercero, no deben sobrerreaccionar. Incluso si sus clientes o sus proveedores se agitan, los buenos empresarios deben entender que la crisis es un fenómeno de corto plazo.

Cuarto, las reducciones de costos deben hacerse teniendo en cuenta la estrategia y no indiscriminadamente.

Quinto, las empresas deberían aprovechar que en momentos de crisis el precio de sus acciones pierde relevancia, pues no responde a los fundamentales sino a los temores del mercado. La coyuntura, por lo tanto, se presta para hacer cambios necesarios con miras a tener éxito más adelante.

Sexto, deben aprovechar las oportunidades que se presentarán para reestructurarse, siempre siguiendo con fidelidad la estrategia.

Los tiempos de vacas flacas deben ser utilizados para reestructurar y tomar buenas posiciones hacia la siguiente fase de crecimiento. Es un tiempo precioso que fácilmente se puede perder en la lucha por no ahogarse en las secuelas de los propios errores.

Es básico entender que los años de la gran expansión pasaron y que debemos tener gran prudencia en el momento de gastar e invertir.

Prudencia en el momento de gastar e invertir

La economía de México como la de Estados Unidos están mostrando indicadores de un crecimiento moderado pero que tiene una gran ayuda a las dos economías.

En el caso de México el sector exportador esta siendo el motor que esta moviendo a la economía, así como las remesas que en meses anteriores ha marcado récords históricos.

Sin embargo el anterior director de la Reserva Federal de Estados Unidos Alan Greenspan como otros analistas, ven con preocupación signos de una posible recesión, lo anterior significa que el ciclo económico actual esta por terminar y vamos a la baja.

Esta noticia permite prever tiempos muy deslucidos, pero no una catástrofe enorme.

Para muchos empresarios sus indicadores son ver al vecino, a sus empresas pares y evaluar su situación antes de la pandemia y ahora después de la pandemia y medir la desaceleración o la recuperación de acuerdo al sector que pertenezca.

El dilema frecuente es: invierto, ahorro, haremos la ampliación de la planta, y muchas interrogantes ante este panorama económico.

Debemos prepararnos como empresas. De tal suerte que las empresas que quieran sortear la crisis deberán enfocarse en sus fundamentos económicos.

Primero, deberán concentrarse en vigilar los retornos de la inversión por cliente, por segmento y por producto.

Segundo, la estrategia es la consideración central. No es momento para ponerse a hacer de todo.

Tercero, no deben sobrerreaccionar. Incluso si sus clientes o sus proveedores se agitan, los buenos empresarios deben entender que la crisis es un fenómeno de corto plazo.

Cuarto, las reducciones de costos deben hacerse teniendo en cuenta la estrategia y no indiscriminadamente.

Quinto, las empresas deberían aprovechar que en momentos de crisis el precio de sus acciones pierde relevancia, pues no responde a los fundamentales sino a los temores del mercado. La coyuntura, por lo tanto, se presta para hacer cambios necesarios con miras a tener éxito más adelante.

Sexto, deben aprovechar las oportunidades que se presentarán para reestructurarse, siempre siguiendo con fidelidad la estrategia.

Los tiempos de vacas flacas deben ser utilizados para reestructurar y tomar buenas posiciones hacia la siguiente fase de crecimiento. Es un tiempo precioso que fácilmente se puede perder en la lucha por no ahogarse en las secuelas de los propios errores.

Es básico entender que los años de la gran expansión pasaron y que debemos tener gran prudencia en el momento de gastar e invertir.