/ viernes 20 de mayo de 2022

¡Cristo es la respuesta!

La ayuda Divina

Salmos 118:7 y 13

Recientemente leí en el Salmo 118, y unos de los versículos que llamaron mi atención fueron el 7 y el 13, los cuales dicen: “Jehová está conmigo entre los que me ayudan; Por tanto, yo veré mi deseo en los que me aborrecen” “Me empujaste con violencia para que cayese, pero me ayudó Jehová”. Eso me llevó a pensar y a reflexionar acerca de la increíble bendición de saber que Dios nos ayuda. El salmista dice con firmeza en el versículo 7, “Jehová está conmigo entre los que me ayudan…” ; y al final del versículo 13 dice: “…Pero me ayudo Jehová”.

Agradezco a Dios por la gente que me ayuda, por ejemplo, mi esposa que a lo largo de casi 32 años que nos casamos, cómo me ha apoyado, cómo ha estado conmigo para ayudarme una y otra vez; otras de las personas son mis padres, ellos han sido de mucha ayuda para mi vida, mis hijas, hermanos, gente en el trabajo; en fin, mucha gente a mi alrededor, y estoy profundamente agradecido con Dios por ello. Pero el saber que Dios promete ayudarme, es algo inigualable e insustituible; es algo que debemos valorar y apreciar en gran manera.

Antes de continuar con el artículo, quiero decirle que el estar considerando esta verdad, trajo paz y descanso a mi vida, ya que usualmente me encuentro con situaciones y necesidades en mi vida, que luego sino tengo cuidado, éstas me agobian, me estresan, me inquietan; pero al saber que Dios me ayuda, ¡Gloria al Señor! Cambia todo el panorama.

Meditando acerca de ello pensaba, en cómo se pondría cualquiera de nosotros si alguna autoridad como el presidente de la República, el gobernador, se pusiera en comunicación con nosotros y nos dijera: “En cualquier situación económica de salud o de cualquier tipo, yo te voy a ayudar”; creo que nosotros nos pondríamos contentos, eso aliviaría la presión, nos traería descanso, cuanto más el saber que Dios está dispuesto a ayudarnos.

Espero que todos estemos en el entendido que necesitamos la ayuda de Dios, no solo por causa de las necesidades y problemas que nos toca enfrentar, que de por sí son suficientes para darnos cuenta de la gran necesidad que tenemos de la ayuda divina; pero más allá de esto, el recordar que existe un enemigo de nuestras almas, que vino a hurtar, matar y destruir (Juan 10:10). Recientemente me enteré del suicidio de una jovencita, esto sin lugar a dudas es una obra satánica, y pienso, cuantas mentiras le hizo creer el diablo para que ella terminara quitándose la vida; cosas como: “Tú no vales nada”, “A nadie le interesas”, “Eres un fracaso”, “Lo mejor es que termines con tu vida”; y lo único que protege de eso, es que Dios nos ayude con la verdad de su Palabra, como dice en 1 Juan 3:8: “…Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo”. Aun pienso en el dolor y quebranto de esa madre que sufrió la pérdida de su hija, de una manera tan trágica; ella necesita fortaleza, consuelo y la gracia que solamente Dios le puede dar.

Oh, que el Señor nos conceda el entendimiento de la gran necesidad de la ayuda divina, que la busquemos, y que eso traiga gozo, gratitud y paz a nuestras vidas. ¡Amén!

Iglesia Bíblica Bautista de San Luis Potosí.

Calle Nube # 560, colonia Garita de Jalisco

Teléfono: 444-841-5387

Horarios. Domingo: 10:00 A.M. 12:00 P.M. y 6:00 P.M. Miércoles 7:00 P.M.

La ayuda Divina

Salmos 118:7 y 13

Recientemente leí en el Salmo 118, y unos de los versículos que llamaron mi atención fueron el 7 y el 13, los cuales dicen: “Jehová está conmigo entre los que me ayudan; Por tanto, yo veré mi deseo en los que me aborrecen” “Me empujaste con violencia para que cayese, pero me ayudó Jehová”. Eso me llevó a pensar y a reflexionar acerca de la increíble bendición de saber que Dios nos ayuda. El salmista dice con firmeza en el versículo 7, “Jehová está conmigo entre los que me ayudan…” ; y al final del versículo 13 dice: “…Pero me ayudo Jehová”.

Agradezco a Dios por la gente que me ayuda, por ejemplo, mi esposa que a lo largo de casi 32 años que nos casamos, cómo me ha apoyado, cómo ha estado conmigo para ayudarme una y otra vez; otras de las personas son mis padres, ellos han sido de mucha ayuda para mi vida, mis hijas, hermanos, gente en el trabajo; en fin, mucha gente a mi alrededor, y estoy profundamente agradecido con Dios por ello. Pero el saber que Dios promete ayudarme, es algo inigualable e insustituible; es algo que debemos valorar y apreciar en gran manera.

Antes de continuar con el artículo, quiero decirle que el estar considerando esta verdad, trajo paz y descanso a mi vida, ya que usualmente me encuentro con situaciones y necesidades en mi vida, que luego sino tengo cuidado, éstas me agobian, me estresan, me inquietan; pero al saber que Dios me ayuda, ¡Gloria al Señor! Cambia todo el panorama.

Meditando acerca de ello pensaba, en cómo se pondría cualquiera de nosotros si alguna autoridad como el presidente de la República, el gobernador, se pusiera en comunicación con nosotros y nos dijera: “En cualquier situación económica de salud o de cualquier tipo, yo te voy a ayudar”; creo que nosotros nos pondríamos contentos, eso aliviaría la presión, nos traería descanso, cuanto más el saber que Dios está dispuesto a ayudarnos.

Espero que todos estemos en el entendido que necesitamos la ayuda de Dios, no solo por causa de las necesidades y problemas que nos toca enfrentar, que de por sí son suficientes para darnos cuenta de la gran necesidad que tenemos de la ayuda divina; pero más allá de esto, el recordar que existe un enemigo de nuestras almas, que vino a hurtar, matar y destruir (Juan 10:10). Recientemente me enteré del suicidio de una jovencita, esto sin lugar a dudas es una obra satánica, y pienso, cuantas mentiras le hizo creer el diablo para que ella terminara quitándose la vida; cosas como: “Tú no vales nada”, “A nadie le interesas”, “Eres un fracaso”, “Lo mejor es que termines con tu vida”; y lo único que protege de eso, es que Dios nos ayude con la verdad de su Palabra, como dice en 1 Juan 3:8: “…Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo”. Aun pienso en el dolor y quebranto de esa madre que sufrió la pérdida de su hija, de una manera tan trágica; ella necesita fortaleza, consuelo y la gracia que solamente Dios le puede dar.

Oh, que el Señor nos conceda el entendimiento de la gran necesidad de la ayuda divina, que la busquemos, y que eso traiga gozo, gratitud y paz a nuestras vidas. ¡Amén!

Iglesia Bíblica Bautista de San Luis Potosí.

Calle Nube # 560, colonia Garita de Jalisco

Teléfono: 444-841-5387

Horarios. Domingo: 10:00 A.M. 12:00 P.M. y 6:00 P.M. Miércoles 7:00 P.M.