/ lunes 21 de febrero de 2022

¿Cómo te gustaría que te trataran?

El conflicto, es una situación difícil de evitar. Y tal parece, que donde hay hombres, también hay conflictos.

Las relaciones humanas, pueden ser ásperas; porque el buen trato, es lo más difícil de mantener. Se dice, que al tratar con los demás, se necesita cuidar las formas.

Porque hay personas sensibles, que con cualquier detalle, llegan a sentirse ofendidas; aunque el otro, nunca tuvo la intención de ofenderlas. Hay una forma muy fácil, de evitar las asperezas y disminuir los conflictos. Aunque, si fuéramos menos egoístas, buscaríamos la manera, de hacer sentir bien al otro.Y Jesús, es quien aconseja, cuál es la clave, para mejorar la relación con los demás, y nos dice: “Traten a los demás como quieran que los traten a ustedes…Porque con la misma medida con que midan, serán medidos”.(Lc.6). Si te quejas del trato recibido, pregúntate a ti mismo: si es así, como tu has tratado a los demás. No esperes un buen trato, cuando sólo has maltratado. Porque el trato que queremos recibir, es lo primero que tenemos que ofrecer. En ti, está la solución, de cómo hay que tratar a los demás; y la respuesta es: cómo te gustaría que a ti te trataran. Y de esa manera, será más sencillo mejorar las relaciones humanas. Porque nos quejamos del trato recibido, y olvidamos, que eso es lo mismo que hemos dado.

Ya lo dijo San Pablo: “…pues juzgando a otros, a ti mismo te condenas, ya que obras esas mismas cosas que tú juzgas”. (Rm.2,1).

El conflicto, es una situación difícil de evitar. Y tal parece, que donde hay hombres, también hay conflictos.

Las relaciones humanas, pueden ser ásperas; porque el buen trato, es lo más difícil de mantener. Se dice, que al tratar con los demás, se necesita cuidar las formas.

Porque hay personas sensibles, que con cualquier detalle, llegan a sentirse ofendidas; aunque el otro, nunca tuvo la intención de ofenderlas. Hay una forma muy fácil, de evitar las asperezas y disminuir los conflictos. Aunque, si fuéramos menos egoístas, buscaríamos la manera, de hacer sentir bien al otro.Y Jesús, es quien aconseja, cuál es la clave, para mejorar la relación con los demás, y nos dice: “Traten a los demás como quieran que los traten a ustedes…Porque con la misma medida con que midan, serán medidos”.(Lc.6). Si te quejas del trato recibido, pregúntate a ti mismo: si es así, como tu has tratado a los demás. No esperes un buen trato, cuando sólo has maltratado. Porque el trato que queremos recibir, es lo primero que tenemos que ofrecer. En ti, está la solución, de cómo hay que tratar a los demás; y la respuesta es: cómo te gustaría que a ti te trataran. Y de esa manera, será más sencillo mejorar las relaciones humanas. Porque nos quejamos del trato recibido, y olvidamos, que eso es lo mismo que hemos dado.

Ya lo dijo San Pablo: “…pues juzgando a otros, a ti mismo te condenas, ya que obras esas mismas cosas que tú juzgas”. (Rm.2,1).